El río Rin, la principal arteria fluvial de Europa, se ahoga por la sequía

Este corredor comercial y cultural de Europa está sufriendo por la sequía estival, la cual está afectando su caudal, limitando la capacidad de navegación y la economía regional.

La sequía ahoga el río Rin. / RR SS.
La sequía ahoga el río Rin. / RR SS.

El río Rin es uno de los más importantes y emblemáticos de Europa. Tiene una longitud total de 1.233 kilómetros, por lo que ha sido un importante corredor comercial y cultural, utilizado durante siglos para el transporte de mercancías y personas. Sin embargo, la principal arterial fluvial del continente está sufriendo por la escasez de agua.

Desde hace seis años, la sequía en los meses de verano, lo está ahogando, lo que ha provocado que los barcos que transportan materias primas para la industria no puedan navegar cargados al cien por cien de su capacidad. De hecho, en el municipio de Kaub, en Alemania, el nivel de agua apenas supera el metro y medio cuando normalmente la profundidad del río es de unos dos metros en esta época del año.

Ahora bien, ¿qué implica esta escasez de agua? Las sequías pueden tener impactos significativos en diversos aspectos, como la agricultura, la navegación y la economía en general. Este último punto afecta sobre todo a Alemania, un país recién inmerso en una recesión técnica.

Por su parte, Roberto Spranzi, director de una de las grandes empresas de transporte del país, señaló a TVE que por debajo de 1 metro, no pueden transportar ni la mitad de carga usual, lo que “encarece el precio de las mercancías y al final, termina repercutiendo en el consumidor”.

¿Afecta también al sector turístico?

El río Rin y sus alrededores ofrecen oportunidades para el turismo y la recreación. Los cruceros fluviales son populares en esta vía, y muchas personas visitan las ciudades y regiones cercanas al río para disfrutar de los paisajes y las atracciones culturales. Sin embargo, esta escasez de agua disminuye el transporte de materias primas como el carbón o materiales de construcción, lo que afecta también al sector turístico.

Asimismo, el gerente del castillo de Rheinstein, uno de los más antiguos de Alemania, ha señalado que al menos un 30% de los visitantes llegan en barco, “y si no llegan, parte de la infraestructura turística de la región se viene abajo”.

El río, que está conectado al Danubio por un canal, recorre unos 800 kilómetros a través de zonas industriales suizas y alemanas antes de desembocar en el mar del Norte en el concurrido puerto de Róterdam, en los Países Bajos. @mundiario

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