¿En qué consiste la “revolución de apoyo” propuesta por António Guterres?

Más de 130 líderes y delegados del mundo se han reunido en Doha, Catar, en una conferencia de la ONU que busca acelerar el desarrollo sostenible donde más se necesita.

El secretario general de la ONU, António Guterres, en la inauguración de la 5ª Conferencia de los Países Menos Adelantados. / ONU
El Secretario General de la ONU, António Guterres, en la inauguración de la 5ª Conferencia de los Países Menos Adelantados. / ONU

Los países menos adelantados se encuentran atrapados en medio de una creciente ola de crisis, incertidumbre, caos climático y profunda injusticia global. De hecho, António Guterres, secretario general de la ONU, declaró este domingo, 5 de marzo, que el sistema financiero mundial, creado por los países ricos para servir a sus propios intereses, es extremadamente injusto para esta naciones, que deben pagar tasas de interés que pueden ser ocho veces más altas que las de los países desarrollados.

El titular de la ONU dijo en la inauguración de la 5ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países Menos Adelantados (LDC5), que se lleva a cabo en la capital de Catar del 5 al 9 de marzo, que “hoy, 25 economías en desarrollo gastan más del 20% de los ingresos del gobierno únicamente en el servicio de la deuda”. Por ello, considera que estas naciones necesitan “una revolución de apoyo” que comprende tres puntos: asistencia inmediata, reforma al sistema financiero mundial y adaptación al cambio climático.

Según Guterres, los países más vulnerables del mundo requieren apoyo urgente para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo que implica asignarles al menos 500.000 millones de dólares al año, así como del 0,15% al 0,20% del Producto Interno Bruto de las economías industrializadas a la Asistencia Oficial para el Desarrollo.

Apoyo climático

En cuanto a este tópico, Guterres instó a los países desarrollados a cumplir su promesa de otorgar 100.000 millones de dólares a los países en desarrollo, simplificar el acceso al financiamiento climático, poner en funcionamiento el fondo para pérdidas y daños, duplicar el financiamiento para la adaptación, reponer el Fondo Verde para el Clima respaldado por la ONU y proporcionar sistemas de alerta a toda la población del mundo en un plazo de cinco años.

El secretario general recordó que hay que pasar de las palabras a la acción. “La era de las promesas incumplidas debe terminar ahora”. “Pongamos las necesidades de los países menos adelantados en el lugar que deben ocupar: el primero en nuestros planes, en nuestras prioridades y en nuestras inversiones”, añadió.

Y es que, desde el inicio de la pandemia, los 46 países menos adelantados han sufrido la falta de recursos para luchar contra la emergencia. Incluso, uno de cada tres habitantes de estas naciones vive en la pobreza extrema. Por ello, Csaba Kőrösi, president de la Asamblea General de la ONU, indicó que “si reforzamos las verdaderas asociaciones y aprovechamos la tecnología y la innovación, todavía podremos alcanzar nuestros objetivos para 2030”. Sin embargo, para esto serán necesarias acciones transformadoras y decisiones de alto impacto. @mundiario

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