Estados Unidos anuncia un plan para que las empresas financien la transición energética
Microsoft y Pepsi se han interesado en la iniciativa, mientras que Greenpeace considera el plan como “una peligrosa distracción y encubrimiento de la contaminación por combustibles fósiles”.
Las empresas han tomado protagonismo en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), la cual se lleva a cabo en la ciudad egipcia de Sharm el-Sheikh. Este miércoles, Estados Unidos ha anunciado su nueva iniciativa para que las compañías financien la transición energética en los países menos desarrollados a través de créditos de emisiones.
Se trata de una “herramienta crítica” para reducir las emisiones, que suplementará y no sustituirá otras vías de financiación climática, según ha declarado John Kerry, enviado especial de los Estados Unidos para el Clima. Además, señaló que existe la necesidad de que el capital privado participe en esta transición energética que “costaría entre 2,5 y 4 billones de dólares anuales”, ya que “ningún gobierno en el mundo dispone de tanto dinero”.
De acuerdo con Kerry, las empresas que se adhieran a esta iniciativa podrán comprar créditos de carbono directamente a los países del sur global. De esta manera, las compañías podrán “compensar” sus emisiones de gases de efecto invernadero y, paralelamente, los países tendrán una “inyección extra de dinero” para financiar sus proyectos de transición energética.
Sin embargo, activistas y expertos se han mostrado escépticos ante el mercado de emisiones, pues estos suelen incluir vacíos legales o lavados de cara verde que permiten a las empresas y países seguir contaminando impunemente.
Las garantías del programa
Kerry, consciente de las dudas, ha manifestado que en su plan solo permitirá que se usen “créditos de alta calidad”, con “altos estándares” e incluso, indica que las empresas que los usen deben tener un plan detallado y respaldado por la ciencia de emisiones netas cero.
Asimismo, señaló que la iniciativa no incluirá a empresas relacionadas con los combustibles fósiles. Es decir, las compañías de petróleo, carbón y gas quedan excluidas. No obstante, las que no quedan fuera son Pepsi y Microsoft, pues ya se han unido al plan, al igual Chile y Nigeria.
El embajador estadounidense señala que “no deberíamos dejar que los errores del pasado nos impidan usar una herramienta poderosa para invertir capital privado donde más se necesita”. Además, declaró que espera que este nuevo mercado de emisiones esté funcionando antes de la cumbre del clima del año que viene, la COP28 que se celebrará en noviembre en Emiratos Árabes Unidos.
Sin embargo, Greenpeace, la organización ambientalista, considera que este programa “es una peligrosa distracción y un encubrimiento de la contaminación por combustibles fósiles”. @mundiario



