El calor extremo cobra vidas y amenaza la salud en el hemisferio norte

Según un nuevo estudio de la OMS, más de 61.000 personas fallecieron por causas relacionadas con el calor en 35 países europeos.

Ola de calor. / Pixabay
Ola de calor. / Pixabay

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha expresado su preocupación ante los alarmantes efectos del calor extremo en todo el hemisferio norte. De acuerdo con un nuevo estudio, más de 61.000 personas perdieron la vida el verano pasado en 35 países europeos debido a condiciones relacionados con el calor, marcando así un registro preocupante.

Además de las trágicas pérdidas humanas, las temperaturas han provocado una serie de altos incendios forestales devastadores en varios países del continente. Argelia, Grecia, Italia y Túnez han sido testigos de una serie de fuegos que han cobrado más de 40 vidas y han obligado a miles de personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad. Y es que, el calentamiento global está teniendo un impacto significativo en la región, como lo destaca un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que identifica a Europa como la zona que se calienta más rápidamente en todo el mundo.

Brotes de enfermedades

“También nos preocupa el impacto del clima extremo en la salud de las personas desplazadas o que viven en entornos vulnerables o afectados por conflictos, donde el acceso al agua potable y al saneamiento es limitado o inexistente, no hay refrigeración y escasean los suministros médicos”, dijo Tedros en una rueda de prensa celebrada en Ginebra.

Un ejemplo trágico de esta realidad es el noroeste de Siria, ya que este mes se han producido 40 incendios en solo tres días, dañando viviendas y tiendas de campaña y poniendo en riesgo la vida de las familias debido a las enfermedades relacionadas con el calor.

El estrés térmico, que ocurre cuando el cuerpo no puede enfriarse adecuadamente, representa una amenaza adicional para la salud. Puede provocar agotamiento o insolación y agravar condiciones médicas preexistentes, como enfermedades cardiovasculares, respiratorias y renales, además de problemas de salud mental. Los grupos más vulnerables incluyen a personas mayores, lactantes, trabajadores al aire libre y aquellos con enfermedades crónicas.

Ante esta situación, la OMS hace un llamado a la adopción de medidas de precaución básicas, como quedarse en casa durante las horas más calurosas del día si es posible y mantenerse hidratado.

Olas de calor

Los gobiernos también pueden ayudar a la población estableciendo sistemas de alerta temprana y respuesta, implementando estrategias para los grupos vulnerables, así como desarrollar planes de comunicación efectivos.

El director general de la OMS enfatizó la necesidad de enfrentar tanto las consecuencias del calor extremo como las causas subyacentes del cambio climático. Subrayó además la urgencia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para proteger la salud de las personas, preservar los ecosistemas y salvaguardar las economías.

Estas olas de calor e incendios forestales sirven como un recordatorio contundente de que es esencial tomar medidas inmediatas y efectivas para proteger el planeta. @mundiario

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