La amenaza oculta: la contaminación por plásticos afecta más a los lagos que a los océanos

Según dos estudios publicados en la revista Nature, la contaminación por plásticos y microplásticos en lagos y embalses es más grave de lo que se esperaba, superando incluso las concentraciones encontradas en las islas de plástico oceánicas.

Plástico en el mar. / RR SS
Plástico en el mar. / RR SS

La revista científica Nature ha publicado dos estudios que revelan la grave contaminación por plásticos y microplásticos en lagos y embalses, poniendo de manifiesto que esta amenaza es incluso mayor que la presente en los mares. El primer estudio, coordinado por la Universidad Milán-Bicocca y con participación española, analizó muestras de agua de 38 lagos y embalses en 23 países de todo el mundo. Los resultados mostraron que en todos los cuerpos de agua estudiados había presencia de microplásticos, siendo el lago de Lugano (Suiza e Italia), Maggiore (Italia) y Tahoe (Estados Unidos) los más afectados.

En España, el pantano de Sau (Barcelona), el lago artificial de Meirana, el embalse de Cecebre y el lago natural de Doñinos, en A Coruña, fueron objetos de análisis.

Según los investigadores, el pantano de Sau se encuentra en el octavo lugar de la lista, en el grupo de lagos con concentraciones por encima de la media, pero no tan extremos como los tres primeros clasificados. Por su parte, los lagos gallegos estudiados se sitúan en un rango intermedio, con Meirana en el puesto 12, Cecebre en el 20 y Doñinos en el 27.

“Parches de basura”

La magnitud de este problema es preocupante, ya que alrededor de 14 millones de toneladas de plásticos llegan al océano a cada año. Sin embargo, los estudios revelan que las concentraciones de microplásticos en los lagos pueden ser incluso superiores a las de las islas de plástico en el océano, conocidas como “parches de basura”. Este hallazgo es especialmente sorprendente, ya que se esperaba encontrar una mayor contaminación en lagos cercanos a zonas densamente pobladas. Sin embargo, algunos cuerpos de agua remotos, como el lago Azul en las islas Azores (Portugal), ocuparon posiciones destacadas en la lista de los más contaminados.

El equipo de investigadores también encontró que la presencia de plásticos en lagos y embalses tiene impactos negativos en el medio ambiente. Además de ser perjudicial para la vida acuática, la emisión de los plásticos en estas fuentes de agua dulce puede generar la liberación de metano y otros gases de efecto invernadero, agravando el problema del cambio climático.

El segundo estudio publicado en Nature se centró en los arrecifes de coral, analizando 84 tiempos en los océanos Pacífico, Atlántico e Índico. En el 88% de estos sitios se encontraron residuos plásticos, principalmente macroplásticos (fragmentos de más de cinco centímetros). Los arrecifes profundos fueron identificados como las áreas con mayor concentración de macroplásticos, y los buques pesqueros fueron identificados como la principal fuente de estos desechos, como sedales y trampas abandonadas.

Ante la gravedad de este problema, los investigadores enfatizaron la necesidad de revisar las estrategias de reducción de la contaminación y mejorar los procesos de gestión de residuos. Ningún lago, por más remoto que sea, puede considerarse prístino, lo que llama a la acción inmediata para evitar un mayor deterioro de estos ecosistemas acuáticos y prevenir las consecuencias a largo plazo. @mundiario

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