Xi Jinping tiende la mano a Bashar al Ásad con una “asociación estratégica” entre China y Siria

El presidente sirio recupera espacios internacionales tras una década de aislamiento con el relanzamiento de las relaciones y la firma de acuerdos con Pekín.

Bashar al Ásad, presidente sirio en Hangzhou, China. / RR.SS.
Bashar al Ásad, presidente sirio en Hangzhou, China. / RR.SS.

El presidente de China, Xi Jinping, y su homólogo sirio, Bashar al Ásad, han anunciado en conjunto el establecimiento de una “asociación estratégica” durante su encuentro en la engalanada ciudad Hangzhou, sede de los Juegos Asiáticos de este año. Este gesto marca un importante avance diplomático para el líder sirio, que busca el reconocimiento internacional y se encuentra aislado por gran parte de Occidente después de los acontecimientos de la guerra civil.

Desde el inicio del conflicto en Siria en 2011, Bashar al Ásad ha estado mayormente aislado, solo ha hecho viajes al exterior a Rusia e Irán, sus principales aliados, más recientemente los países del Oriente Próximo que le han tendido la mano en el último año después de una década de repulsión. Sin embargo, en mayo de este año, fue rehabilitado como miembro pleno de la Liga Árabe, lo que marcó un primer paso hacia la búsqueda de apoyo y reconocimiento internacional, con miras a amortiguar la economía siria en caída libre.

En su encuentro, Xi Jinping destacó que “las relaciones entre China y Siria han resistido la prueba de las cambiantes situaciones internacionales, y la amistad entre ambos países se ha fortalecido con el tiempo”, según la agencia estatal china Xinhua. El mandatario chino también expresó su apoyo a Siria en contra de la “injerencia extranjera” y prometió apoyar a salvaguardar su “soberanía e integridad territorial”. Además, Jinping ofreció ayuda en la reconstrucción de las infraestructuras devastadas por la guerra, el terremoto con epicentro en Turquía de principios de este año y en el fortalecimiento de la capacidad antiterrorista del país.

El presidente chino también alentó a Damasco a encontrar una solución política propia a la guerra civil y mejorar sus relaciones con otros países árabes. Este encuentro subraya el creciente interés de China en Oriente Próximo y su proyección hacia los países del Sur Global, cuando se percibe que EE UU parece estar de retirada tras el repliegue de sus tropas en Afganistán en 2021.

China se acerca a Oriente Próximo

Bashar al Ásad elogió el “éxito” del socialismo chino y valoró las iniciativas mundiales lanzadas por China en los últimos años, como la Nueva Ruta de la Seda y la Iniciativa de Desarrollo Global. Asad manifestó su oposición a cualquier injerencia en los asuntos internos de China y ofreció su amistad "incondicional y a largo plazo".

Este acercamiento tiene un fuerte componente económico, ya que Siria busca el respaldo de China para revitalizar su economía en declive. La situación económica en Siria es desastrosa, con una inflación descontrolada y una moneda en mínimos históricos.

China ha estado expandiendo su influencia en Oriente Próximo y busca consolidar su presencia en la región, aprovechando la percepción de retirada de Estados Unidos. Ha facilitado la mejora de relaciones entre Irán y Arabia Saudita y ha ofrecido mediar en el conflicto entre israelíes y palestinos. El gigante asiático busca incrementar su presencia política y económica en la región para reflejar su peso como potencia mundial.

Sin embargo, las sanciones estadounidenses a personas y empresas que comercien con Siria representan un obstáculo importante para los inversores chinos interesados en el país. A pesar de esto, China se posiciona como un actor clave en la reconstrucción de Siria una vez que termine el conflicto, que ha dejado un saldo devastador con cientos de miles de muertos y millones de desplazados y refugiados. @mundiario

Comentarios