Cerco a Taiwán: China desvela un “plan de integración económica” para la isla

Pekín ha presentado un ambicioso proyecto de infraestructura e inversión para atraer a la población taiwanesa, después de que Taipéi detectara una incursión militar en sus aguas.

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen. Twitter @iingwen
La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen. Twitter @iingwen

China ha presentado un plan esta semana para “fortalecer la integración” entre la provincia continental de Fujian y la isla autogobernada de Taiwán, al mismo tiempo que envía buques de guerra alrededor de la isla, en una serie de maniobras militares que las autoridades de Taipéi consideran como un acto de provocación e intimidación. El programa, avalado por el Comité Central del Partido Comunista Chino y el Consejo de Estado, tiene como objetivo convertir a Fujian en una “zona de demostración” para el desarrollo conjunto con Taiwán y un hogar para que los taiwaneses se establezcan en China formalmente.

Este anuncio llega en un momento delicado en las relaciones entre ambos lados del estrecho de Taiwán pues, mientras Taipéi se prepara para las elecciones presidenciales de enero, China aumenta la presión militar sobre la isla, una vibrante democracia de 24 millones de habitantes y poder tecnológico que reclama como su territorio, aunque nunca ha estado bajo el control comunista tras la revolución china. Desde Taipéi, perciben el plan de integración como un paso más hacia los objetivos de reunificación de Pekín, que ya ha dejado claro que podría usar la fuerza de ser necesario.

Mientras China presenta su programa de integración, al mismo tiempo un portaaviones chino, cientos de aviones del ejército comunista y decenas de buques de guerra nacionales han incursionado las aguas del antiguo estrecho de Formosa en lo que siempre se ha reconocido tácitamente como la frontera entre ambos Estados, según las autoridades taiwanesas.

El plan de integración incluye medidas para mejorar el entorno empresarial para las empresas taiwanesas en Fujian, promover la cooperación industrial y alentar a las compañías isleñas a cotizar en bolsas chinas. También permitirá a las empresas taiwanesas invertir y establecer productoras de radio y televisión en Fujian.

Además, el proyecto de inversión busca atraer a trabajadores y familias taiwanesas para que se establezcan en Fujian, con promesas de mejoras en los programas de bienestar social y de igualdad de trato para los estudiantes taiwaneses. También, por primera vez se permitirá a las empresas taiwanesas invertir y establecer productoras de radio y televisión en Fujian, dentro de un programa piloto.

China busca la reunificación con Taiwán

Sin embargo, Taiwán no ha sido muy receptivo a esta ambiciosa propuesta china, especialmente porque Taipéi desconfía de todos los acercamientos de Pekín a la isla, pues reiteradamente ha amenazado con una invasión militar y ofreciendo al mismo tiempo oportunidades de negocio e intercambios culturales a los más afines a la reunificación con China.

El legislador taiwanés Wang Ting-yu calificó el plan como “ridículo” y sugirió que China debería centrarse en sus propios problemas en lugar de tratar de unirse contra Taiwán.

El anuncio de China también se centra en mejorar la integración entre los pequeños archipiélagos de Kinmen y Matsu, que están más cerca de Fujian que de Taiwán y tienen fuertes lazos con el continente, pero que están bajo control territorial de Taipéi. Pekín planea construir un puente y mejorar la conectividad entre estas islas y ciudades de Fujian.

Para algunos residentes de Kinmen, estos planes pueden ser atractivos, ya que buscan promover la paz y la cooperación económica. Sin embargo, esta iniciativa podría suponer un sometimiento pasivo a la República Popular de China, especialmente por su vinculación con la provincia costera. Fujian es una región de unos 40 millones de habitantes al oeste del Estrecho, es por lo tanto la provincia más cercana geográficamente y culturalmente más próxima a Taiwán. Buena parte de la población taiwanesa desciende de inmigrantes de Fujian que llegaron a la isla en oleadas a lo largo de los siglos, trayendo consigo el dialecto, costumbres y religión que pasó a ser la espina dorsal de la población mayoritariamente de la etnia Han en Taiwán, el mismo grupo étnico mayoritario en la China continental.

China ha tratado de implementar una política de “un país, dos sistemas” para Taiwán con la intención de marcar su poder en el territorio, de manera similar a cómo Hong Kong y Macao forman parte del Estado de la China continental hasta que en las próximas décadas terminarán por anexarse al Gobierno comunista chino. Pero la isla no ha cedido nunca, busca mantener su independencia y su democracia. La situación en el estrecho de Taiwán sigue siendo un tema de preocupación internacional. @mundiario

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