La UCO acredita la influencia de Aldama en Canarias con el apoyo del tándem Koldo-Ábalos

El nuevo informe detalla cómo el empresario Víctor de Aldama se sirvió del exasesor Koldo García y del entonces ministro de Transportes para obtener contratos con el Gobierno canario de Ángel Víctor Torres durante la pandemia.
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial. / Congreso de los Diputados
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial. / Congreso de los Diputados

La investigación del caso Koldo continúa ramificándose. Un nuevo informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto el foco en la relación entre la trama y el Gobierno de Canarias que presidía Ángel Víctor Torres, hoy ministro de Política Territorial. El documento sostiene que el empresario Víctor de Aldama, uno de los principales implicados, ejerció “influencia” en la administración canaria “mediante el binomio Koldo-Ábalos”, una fórmula que, según los agentes, le permitió asegurarse contratos públicos en pleno auge de la crisis sanitaria.

El informe, remitido al juez instructor, revela un intercambio de mensajes entre Koldo García Izaguirre —asesor del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos— y Aldama, en los que el primero le envía capturas de conversaciones con Torres y con su entorno más cercano. Para la UCO, estas comunicaciones prueban que el empresario se valía de Koldo y de su vínculo con el ministro para ejercer presión e influir en las decisiones del Ejecutivo canario.

La Guardia Civil describe un entramado en el que Aldama y Koldo “prevalecen como figuras determinantes” dentro de una red que actuaba de manera coordinada en varias administraciones. Koldo, designado por Ábalos como asesor en 2018, desempeñó un papel central en la adjudicación de contratos de material sanitario. Según la UCO, priorizó los intereses de la empresa Soluciones de Gestión, representada por Aldama, a cambio de comisiones regulares que percibía como una “nómina encubierta”.

Ese flujo económico —en metálico y de carácter mensual—, según el informe, garantizaba a Aldama acceso privilegiado al propio ministro y a las gestiones institucionales del Ministerio de Transportes. La relación, apunta la UCO, se mantuvo al menos hasta septiembre de 2022, extendiéndose incluso a las operaciones de compra del Gobierno canario durante la pandemia.

El rastro documental sitúa el primer contacto entre la trama y la Administración canaria en abril de 2020. Fue entonces cuando Koldo facilitó a Aldama el enlace con Antonio Olivera, viceconsejero de Presidencia y mano derecha de Torres. A través de esa conexión, se gestionó la adquisición de mascarillas para el Servicio Canario de Salud (SCS) antes incluso de que se formalizara el contrato. La UCO señala que “la empresa ya estaba suministrando material antes de la adjudicación oficial del 22 de abril”, lo que evidencia un procedimiento “atípico y dirigido desde fuera del marco administrativo”.

Olivera, según los mensajes analizados, informaba directamente a Koldo de cada paso en el proceso, desde la cantidad de mascarillas a adquirir hasta la logística de los envíos. En uno de los textos interceptados, le comenta: “Es posible que nos quedemos en esta ocasión con dos millones de unidades o la cantidad máxima que quepa en un vuelo”. Para los investigadores, esta comunicación directa refleja “el control operativo que Koldo ejercía sobre la contratación”, más allá de su rol en el Ministerio.

Finalmente, el Gobierno canario pagó 6,87 millones de euros por 2,7 millones de mascarillas a Soluciones de Gestión. Aunque el contrato fue renegociado por defectos de calidad, la operación ilustra, según la UCO, la eficacia del esquema de intermediación impulsado por Aldama y su entorno. El informe también menciona que, a instancias de Koldo, el propio Torres se implicó en reclamar la liberación de pagos a la empresa, gesto que los agentes interpretan como muestra de la influencia que la trama había alcanzado en el nivel político.

La UCO documenta además otros negocios vinculados a Aldama durante la etapa de Torres como presidente autonómico. Entre ellos, varios encuentros en Madrid y en Canarias para promover la construcción de una refinería en Tenerife, proyecto que buscaba importar petróleo venezolano y procesarlo localmente. Aldama, junto con su socio Claudio Rivas, trataba de abrir una vía de negocio multimillonaria en el sector energético, presentándose ante las autoridades canarias como intermediario con capacidad de atraer inversiones.

Este nuevo informe no solo amplía el alcance territorial del caso Koldo, sino que también redefine el papel de Ábalos y de su entorno como nexo de poder. La UCO sostiene que el empresario utilizó el “binomio Koldo-Ábalos” como llave de acceso institucional en diferentes administraciones, lo que revela una estructura flexible, adaptada a las circunstancias, pero sostenida en las mismas relaciones personales y económicas.

El relato que emerge de la investigación describe una red con ramificaciones políticas y empresariales que actuó con discreción pero de manera persistente, aprovechando la urgencia de la pandemia para colocar contratos millonarios. Las conclusiones de la Guardia Civil apuntan a un patrón que trasciende los límites del Ministerio de Transportes, consolidando a Aldama como el operador central de una trama que, a través de Koldo y con la cobertura de Ábalos, logró influir en decisiones clave de la gestión pública. @mundiario

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