La trata de personas, un problema al que ningún país es inmune

A woman holding her young daughter is seen on the shores of Lesbos shortly after the family crossed part of the Aegean sea from the coast of Turkey to Greece in an inflatable boat full of refugees and migrants. ; Since the beginning of August thousands of refugees mainly from Syria, Iraq and Afghanistan have been crossing the Aegean sea from Turkey to Greece in overloaded inflatable boats.
With weather conditions deteriorating many are trying to make the dangerous journey towards the Greek islands before the winter weather makes the crossing impossible and from there continue their journey towards the Balkans and Central Europe.
The vast majority of those attempting the often dangerous trip are fleeing war, persecution and violence in their country of origin and are in need of international protection.
Una mujer refugiada en Lesbos tras cruzar el mar Egeo en manos de traficantes. / ACNUR

La Organización Internacional del Trabajo calcula que 21 millones de personas son víctimas del trabajo forzoso, incluida la explotación sexual.

La trata de personas, un problema al que ningún país es inmune

“Todos los países están afectados por la trata. Ya sea como país de origen, de tránsito o de destino”.

Organización de las Naciones Unidas.

 

Este domingo, 30 de julio, es el día declarado por Naciones Unidas como el Día Internacional contra la Trata de personas. Un problema al que, según la ONU, ningún país es inmune. Es la llamada esclavitud del siglo XXI, que incluye la explotación sexual, la laboral, el tráfico de niños, de órganos y las redes de mendicidad, entre otras.

Agencias de las Naciones Unidas como ACNUR trabajan para evitar que refugiados y desplazados de guerras y conflictos armados no caigan en estas redes criminales.

Los flujos de trata de personas, muy similares a los flujos migratorios

Fuente: ACNUR.

Entre 2012 y 2014, la ONU detectó más de 500 flujos diferentes de trata en los que bandas criminales forzaban a mujeres, niños y hombres a cruzar a países vecinos o a otros continentes. En todos los países, ya fuera como origen, tránsito o destino, se registra alguna relación con esta nueva forma de esclavitud. La procedencia de las víctimas se registró en 133 países distintos que incluyen todas las zonas geográficas, siendo mayoritarias las del este de Europa, Asia central y Sudamérica.

En el caso de los países de África subsahariana, el Caribe y América Central, llama la atención la cantidad de niños víctimas de organizaciones criminales: son más del 60%.

En los más de 500 flujos registrados, la coincidencia con los flujos migratorios, muy similares en rutas y volúmenes, es también llamativa. Algunos de los casos, responde a que migrantes y refugiados son capturados durante la ruta de huida.

La brecha de género: el 71% de las víctimas de trata son mujeres y niñas

La Oficina de la ONU contra las Drogas y el Delito, UNODC, afirma que a pesar de que el porcentaje de hombres crece en los últimos años, la mayor parte de las víctimas siguen siendo mujeres y niñas. Suman un 71% frente al 29% de hombres y niños.

El estudio de la UNODC también analiza el perfil de los traficantes, entre los que un 63% son hombres y sólo un 37% mujeres. Aun así, el porcentaje de mujeres es muy superior al de condenadas por otro tipo de delitos.

Explotación sexual y trabajos forzosos, los principales destinos de las víctimas

La compra venta de personas en el mundo tiene como destino mayoritario el tráfico sexual. A él serán sometidas el 54% de las víctimas, procedentes de distintos países de todo el mundo. Desde Nigeria o Camerún como Pamela llegan hasta Europa con la promesa de un contrato de trabajo. Al llegar al destino, miles de mujeres como ella son obligadas a prostituirse ante la expectativa de una deuda imposible de pagar.

Vídeo sobre la prostitución.

Otros motivos que llevan al comercio de seres humanos en pleno siglo XXI son los trabajos forzosos, el tráfico de órganos, matrimonios pactados de menores, redes de mendicidad o producción de pornografía.

Refugiados de guerra: el colectivo más vulnerable

En los países en guerra y conflictos armados, la situación es especialmente complicada. Miles de mujeres solas, con hijos y menores no acompañados caminan durante kilómetros en busca de un lugar seguro. Son las víctimas perfectas para los traficantes.

Los datos aportados por UNODC apuntan que desde 2011, año en el que comenzó la guerra en Siria, el número de víctimas de trata de este país, ha aumentado considerablemente. A veces son los propios vecinos o familiares quienes ponen en contacto a las víctimas con traficantes que acabarán vendiendo sus cuerpos o su fuerza de trabajo.

El caos y la falta de poder de las instituciones o de protección jurídica crean unas condiciones favorables para los traficantes. Además, la presencia de tropas multitudinarias aumenta la demanda de servicios sexuales.

En países como la República Centroafricana, el más pobre del mundo, se han registrado más de 10.000 casos de niños reclutados por grupos armados para trabajar como soldados, trabajos forzosos o esclavos sexuales. Organizaciones como ACNUR trabajan en la protección de niños y mujeres refugiados, para evitar que sigan cayendo en redes de trata.

Por ello, la Agencia de la ONU para los refugiados trabaja para atender las necesidades más básicas de quienes han tenido que huir, minimizando la posibilidad de que se adentren en peligrosas rutas como la del Mediterráneo. A las víctimas, se les facilita atención psicológica, sanitaria y la posibilidad de ser reasentadas en un país seguro.

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