La tercera jornada del juicio contra el fiscal general: la incógnita del origen de la filtración
El Tribunal Supremo vivió una jornada inusual: seis periodistas pasaron de cubrir la noticia a convertirse en protagonistas de ella. Todos fueron llamados como testigos en el juicio que se sigue contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, acusado de filtrar a la prensa un correo electrónico que el abogado de Alberto González Amador —pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso— envió a la Fiscalía el 2 de febrero de 2024, ofreciendo un pacto de conformidad por dos delitos fiscales.
El foco del proceso está en determinar si García Ortiz fue el origen de la filtración. Sin embargo, los testimonios de los periodistas dibujaron un escenario distinto: varios aseguraron haber tenido acceso a la información días o incluso semanas antes de que el fiscal general la recibiera.
El primero en declarar fue José Precedo, director adjunto de eldiario.es, quien afirmó haber obtenido el correo el 6 de marzo, una semana antes de la fecha en la que se acusa a García Ortiz de haberlo reenviado. “Yo tengo un dilema moral, porque sé quién es la fuente”, tanteó el informador ante el Supremo.
Su respuesta provocó un breve rifirrafe con el presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, que le advirtió: “una cosa es que no la diga y otra cosa es que no nos amenace con que la sabe...”. “Yo no amenazo nada. Digo que yo sé quién es la fuente, pero no lo puedo revelar, y eso me provoca un dilema moral porque aquí se le está pidiendo cárcel a una persona que es inocente”, replicó el periodista.
José Precedo, adjunto al director de https://t.co/xBXCYwspmk, defiende la reputación del periodismo en el juicio al fiscal general https://t.co/aYh2bush94 pic.twitter.com/fPQWWKA7xr
— elDiario.es (@eldiarioes) November 5, 2025
“La información ya existía antes de la supuesta filtración”
Los testimonios coincidieron en un punto clave: la información sobre las negociaciones entre la Fiscalía y la defensa del novio de Ayuso ya circulaba antes de la fecha señalada por la acusación. Alfonso Pérez Medina, periodista de La Sexta, corroboró que a las 21.54 del 13 de marzo —cinco minutos antes de que el fiscal general recibiera el correo— él ya había comunicado en un chat interno de la redacción los detalles del mensaje del 2 de febrero, confirmados a través de tres fuentes distintas.
Esa precisión temporal, respaldada por pruebas documentales, resultó determinante para la defensa, que sostiene que García Ortiz no pudo filtrar algo que ya era conocido por otros medios.
Esteban Urreiztieta, subdirector de El Mundo, también defendió la veracidad de su trabajo. Publicó a las 21.29 una pieza titulada “La Fiscalía ofrece a la pareja de Ayuso un pacto para que admita dos delitos fiscales”, basada en el correo del 12 de marzo en el que el fiscal del caso se mostraba abierto a negociar.
Urreiztieta afirmó que “la información no tenía como objetivo dañar el prestigio de la Fiscalía”, porque simplemente le pareció “llamativo”, “desde el punto de vista periodístico”, que la Fiscalía se dirigiera a González Amador en calidad de contribuyente, en vez de al revés, porque en su experiencia esto es lo habitual. “¿Dónde está el desdoro?”, lanzó el periodista.
Juicio al fiscal general: el subdirector de EL MUNDO declara que desconocía el correo de la confesión del novio de Ayuso antes de que fuese filtrado https://t.co/bW4aI1YfKL pic.twitter.com/Ly18urOG0e
— EL MUNDO (@elmundoes) November 5, 2025
La defensa periodística frente a la sospecha política
Durante las horas de interrogatorio, la tensión entre prensa y justicia fue palpable. La defensa de García Ortiz insistió en que las revelaciones mediáticas no se originaron en la Fiscalía General, sino en un circuito previo de fuentes que compartían la documentación. En cambio, las acusaciones intentaron sembrar dudas sobre la independencia de los periodistas, preguntando por sus relaciones profesionales con el fiscal general.
Precedo reconoció conocer a García Ortiz desde 2003, cuando cubría el caso Prestige, pero rechazó cualquier vínculo que comprometiera su imparcialidad: “He tenido algunas comidas con él junto a otros periodistas (…) puedo añadir que en 22 años de carrera Álvaro García Ortiz no me ha pasado un papel nunca”. @mundiario


