Sánchez traslada su “absoluto respaldo” a la adhesión de Bosnia y Herzegovina a la UE

El presidente español ha pedido a las fuerzas políticas locales que aceleren las reformas para conseguir los estándares europeos y obtener la candidatura oficial.

Pedro Sánchez en homenaje a militares españoles fallecidos en Móstar. - @sanchezcastejon
Pedro Sánchez en homenaje a militares españoles fallecidos en Móstar. - @sanchezcastejon

Continuando con su gira por los Balcanes, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha expresado su “absoluto respaldo” a los esfuerzos de Bosnia y Herzegovina para consolidar su estatus y convertirse en un candidato oficial a la membresía de la Unión Europea (UE), en un mensaje en el que ha pedido a los líderes del país que reduzcan las “tensiones internas”.

Así lo ha afirmado en una declaración institucional brindada en la capital del país, en Sarajevo, tras mantener una reunión con la presidencia rotatoria conformada por los tres representantes de las tres etnias habitantes de Bosnia y Herzegovina, en la que reafirmó el papel de su Gobierno en el respaldo de cambiar la condición de candidato potencial a la de candidato oficial a la adhesión.

El jefe de Gobierno español ha alentado a continuar con el proceso, siendo que de todos los países balcánicos que visitará en esta gira que comenzó en Belgrado, Bosnia y Herzegovina es el que más atrasado se encuentra. Por ello ha animado a perseguir reformas necesarias que llevarán a Sarajevo a convertirse en un candidato más afín a los estándares europeos, como la reforma electoral, de Justicia y de los contratos.

De hecho, el propio Sánchez pidió que de cara a las próximas elecciones generales del 2 de octubre se trate de poner por delante los “intereses de los ciudadanos”, en medio de las tensiones por un intento secesionista para nada discreto encabezado por la etnia de los serbobosnios y del descontento de los serbocroatas por la elección de sus representantes en las instituciones.

Tres presidentes para un solo Gobierno

La situación política de Bosnia y Herzegovina es bastante delicada. El poder Ejecutivo está representado en una presidencia colegiada, donde aparece la figura de un jefe de Estado “colectivo” y rotatorio que es conformado por tres personas. En este país no existe un presidente, sino tres, uno por cada una de las etnias principales o “pueblos constituyentes” que integran las dos entidades federales que componen el Estado: Bosnia y la Republika Srpska (República Serbia).

Sánchez se ha reunido este sábado con los tres miembros de la presidencia, Sefik Dzaferovic (bosnio musulmán), Zeljko Komsic (croata) y Milorad Dodik(serbio). Las elecciones de octubre renovarán estos tres cargos además de la Cámara de Representantes y de la Cámara de los Pueblos del Parlamento. También se elegirán los diputados a las cámaras que componen la entidad común musulmana y croata, así como al presidente del organismo de la República Serbia y los miembros a las asambleas de los 10 cantones que conforman la Federación nacional.

El país aún sufre las consecuencias del conflicto de los Balcanes, cuando Yugoslavia se extinguió en la década de los 90 y particularmente los territorios manejados por Sarajevo se llevaron parte importante de los estragos de la guerra, originada por las declaraciones unilaterales de independencia de Eslovenia, Croacia y Bosnia y Herzegovina y la represión de las fuerzas yugoslavas controladas por los serbios, que trataron de impedir que el país multicultural se dividiera en otros Estados más pequeños.

Fue un conflicto muy doloroso que acabó con un estimado de 130.000 muertos, más de dos millones de desplazados, la intervención de la OTAN y la instalación de una misión especial de las Naciones Unidas para preservar la paz.

Lejos de desaparecer, las tensiones étnicas siguen jugando un papel importante en la vida diaria del país. Esa situación de susceptibilidad ha sido señalada por la cumbre de la OTAN en Madrid, donde se estableció que Georgia, Moldavia y Bosnia y Herzegovina son tres países europeos vulnerables a la presión ejercida desde el Kremlin, que serían la puerta de entrada para desestabilizar Occidente.

Sánchez preside un homenaje a los militares españoles en Mostar

Más tarde Sánchez se trasladó desde Sarajevo hasta Móstar, una ciudad mediana donde presidió un homenaje a los 23 militares españoles que fallecieron durante las misiones especiales de paz de la OTAN, la ONU y la UE en las que España participó con más de 46.000 soldados a finales de la década de los 90 e inicios de este siglo.

El presidente español se dirigió hasta el monolito erigido en la Plaza España de la ciudad, bautizada así en tributo a la nacionalidad de las tropas que consiguieron convertirla, en aquel entonces, en el único punto de convivencia en toda una ciudad dividida y un país cayéndose a pedazos.

En 1994 las tropas españolas se instalaron con tiendas de campaña en esta plaza, y bajo su resguardo la convirtieron en un centro de encuentro para musulmanes, serbios y croatas. Una placa lleva inscrita los nombres de los 23 soldados fallecidos, donde llevó Sánchez una ofrenda floral y donde estuvo acompañado por el alcalde de Móstar, Mario Kordic, el viceministro de Exteriores bosnio, Josic Brki, y por dos de los tres militares españoles que aún participan en la Fuerza de la Unión Europea en Bosnia (EUFOR Althea). @mundiario

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