Sánchez blinda a Marlaska tras el escándalo del DAO y defiende su gestión de la crisis
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respaldado públicamente la actuación del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras la denuncia de una presunta agresión sexual contra el director adjunto operativo de la Policía Nacional. La reacción del Ejecutivo busca contener el impacto político del caso, defender la actuación del ministerio y frenar las peticiones de dimisión impulsadas desde la oposición.
Sánchez defendió que la actuación del Gobierno fue inmediata tras conocer los hechos. “Las acusaciones son muy graves. El Gobierno lo que ha hecho desde el primer momento es manifestar su apoyo a la víctima y retirar de su responsabilidad al DAO. A partir de ahí, que la investigación se lleve hasta el final con todas las consecuencias”. Con este posicionamiento, el presidente respalda la versión de Marlaska, quien sostiene que desconocía la existencia de la querella hasta que el caso trascendió públicamente.
La estrategia del Ejecutivo se centra en proyectar una imagen de reacción rápida y firme ante una denuncia que afecta a uno de los cargos más relevantes dentro de la estructura policial. La dimisión del director adjunto operativo se presenta como una muestra de responsabilidad institucional y como una respuesta alineada con el discurso del Gobierno en materia de protección a las víctimas. El Ejecutivo insiste en que la credibilidad otorgada a la denunciante ha guiado sus decisiones desde el primer momento.
El respaldo político a Marlaska no resulta novedoso dentro de la trayectoria del actual Gobierno. El ministro del Interior ha atravesado varias crisis desde la llegada de Sánchez a La Moncloa, manteniendo siempre el apoyo del presidente. Esta continuidad refuerza la percepción de que el jefe del Ejecutivo considera al titular de Interior una pieza clave en su gabinete, incluso en escenarios de fuerte presión política y mediática.
El PP, liderado por Alberto Núñez Feijóo, ha cuestionado la versión del Gobierno y ha acusado al ministerio de haber tenido conocimiento previo del caso. Las críticas del Partido Popular han elevado la tensión política, al situar el foco en un posible encubrimiento institucional. Desde el Ejecutivo se rechazan estas acusaciones y se enmarcan dentro de una estrategia de desgaste político.
Sánchez ha respondido a estas críticas comparando la gestión del caso con el caso del alcalde Móstoles que afectan a dirigentes del PP. El presidente ha señalado que existe una “doble vara de medir” en el tratamiento de este tipo de denuncias, utilizando este argumento para reforzar la legitimidad de la actuación del Gobierno. Esta respuesta refleja cómo el caso ha trascendido el ámbito institucional para convertirse en un nuevo frente de confrontación política entre Gobierno y oposición.
Dentro del Ejecutivo, el respaldo a Marlaska se articula también como un mensaje de estabilidad gubernamental. La ministra de Igualdad Ana Redondo y otros miembros del Gobierno han insistido en que la actuación del Ministerio del Interior fue “contundente” e “inmediata”, defendiendo que no existen razones para exigir responsabilidades políticas adicionales mientras la investigación judicial sigue en curso.
Sánchez, desde la India, ha defendido la actuación del ministro Marlaska mientras que la oposición exige su dimisión.
— Telediarios de TVE (@telediario_tve) February 18, 2026
🎙️Almudena Guerrero
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“Pues yo creo que no (debe dimitir). Él ha explicado, ha dicho claramente lo que sabía y cómo ha actuado. Yo creo que no se le puede pedir más que esa actuación contundente en el momento que lo ha conocido. Y no solamente a esta persona, sino también al segundo de a bordo. Por lo tanto, yo creo que ha sido inmediata, inminente”, subrayó la ministra de Igualdad.
El caso, sin embargo, plantea interrogantes sobre los mecanismos internos de control dentro de las instituciones de seguridad. El hecho de que la denuncia afecte a uno de los mandos más relevantes del cuerpo policial añade complejidad al debate público, ya que combina la dimensión judicial con la responsabilidad política y la gestión institucional de crisis sensibles. @mundiario


