La retirada parcial de Irán del pacto nuclear desata un brote de nervios
Las principales potencias mundiales empiezan a pronunciarse ante el anuncio del país asiático. Israel puntualmente teme ser atacado con armas nucleares.
Irán despertó al mundo este miércoles al comunicar que abandonará parcialmente el pacto nuclear que firmó con seis potencias mundiales. El aviso ha puesto en guardia a todo mundo pues habrá consecuencias regadas para todos. Por ejemplo, Israel, enemigo de los ayatolás por antonomasia, ha asegurado que hará todo lo posible por evitar que el país asiático obtenga armas nucleares. "No permitiremos que Irán logre hacerse con armamento nuclear. Continuaremos luchando contra quienes nos matarían", dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu durante un discurso en el Día de los Caídos del Estado hebreo.
Y es que la república islámica comunicó al mundo que dejará de limitar sus reservas de agua pesada y uranio enriquecido, que eran dos de los pactos más importantes de un acuerdo firmado en 2015 con Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China. El país norteamericano se retiró voluntariamente del tratado hace un año, lo cual no hizo ninguna gracia a Teherán y ha devuelto el golpe de esta forma.
Así, Rohani dio un plazo de dos meses a los demás países miembros del acuerdo para cumplir los dictámenes estadounidenses o salvar el pacto cumpliendo con el compromiso de ayudar a Irán, explica El País, especialmente en la producción y venta de petróelo y el sistema bancario, algo que podría ir contra lo impuesto en las sanciones de los Estados Unidos.
Desde París se ha avisado a Rohani que podría recibir nuevas sanciones si falta al compromiso y termina reactivante el programa nuclear. China, por su parte, se ha mostrado un tanto más piadoso y ha recordado que es necesaria "la responsabilidad de todas las partes", según ha dicho Geng Shuang, portavoz de Relaciones Exteriores de la potencia asiática.
La ONU había intentado rebajar la posibilidad de un descontrol al asegurar en repetidas ocasiones que Irán había mantenido su palabra y compromiso con el pacto pese a la fuga de Estados Unidos. Mohamad Javad Zarif, canciller iraní, ha dicho que Irán efectivamente mantuvo la paciencia durante un año, pero que al final las acciones emprendidas por Donald Trump y su Administración le llevaron a este desenlace. Zarif ha advertido también de que los otros cinco países firmantes del acuerdo cuentan con un margen bastante corto para poder mantenerlo vivo. Así las cosas, la única esperanza es que los europeos cumplan al 100% con lo que el tratado les manda.
Vladimir Putin ha salido rápidamente en defensa de los iraníes. El presidente de Rusia ha dicho que el país asiático sufre una "presión irracional" de parte de los demás signatarios. Luego de reunirse con Zarif en Moscú, Sérguei Lavrov, canciller ruso, explicó que el gigante europeo tiene toda la intención de mantener con vida el pacto y acusó formalmente a Estados Unidos de desatar una situación que calificó de inaceptable.
El resto de declaraciones han sido un poco más recatadas, sin acusaciones a Washington D.C. ni Amenazas a ninguno de los demás signatarios. Alemania, por ejemplo, mediante el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, tan solo se ha limitado a lamentar lo decidido por Teherán y le ha solicitado a Rohani que no vaya a cargar armas contra nadie. Londres todavía está pendiente de declarar. @mundiario