Puigdemont afirma que huyó a Francia en el asiento trasero de un coche
El expresidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha insinuado que solo regresará a España si se le aplica la Ley de Amnistía, destacando el “riesgo personal” que asumió para visibilizar lo que él considera un “problema sistémico” en el Poder Judicial español. Según Puigdemont, dicho sistema judicial, “subvierte la voluntad del pueblo anulando leyes aprobadas por un Gobierno democrático bajo la apariencia de Estado de derecho”, en alusión a la falta de aplicación de la medida de gracia de la que debería ser beneficiario.
En un artículo de opinión publicado en Politico, Puigdemont expresó su esperanza de que en algún momento “la justicia vuelva a los tribunales españoles” y que los jueces “respeten las leyes” aprobadas por las Cortes, lo que le permitiría “regresar a su hogar” de forma definitiva. En su artículo, Puigdemont acusa a los jueces de la Sala Penal del Tribunal Supremo de ser responsables de un “golpe híbrido” al negarse a aplicar la amnistía relacionada con el delito de malversación de caudales públicos. El líder independentista sostiene que sería “absurdo” que una ley de amnistía no concediera amnistía, algo que, según él, está ocurriendo en España.
Puigdemont critica duramente a los magistrados, acusándolos de “redefinir el delito de malversación” y “distorsionar la realidad” de manera “surrealista”. Además, denuncia que esta situación se burla de los legisladores españoles y menciona que tanto la Fiscalía como la Abogacía del Estado han solicitado la aplicación de la ley de amnistía en su caso. También lamenta que los jueces hayan optado por reconocer la acusación particular presentada por el partido ultraderechista Vox, lo que, a su juicio, confirma que se trata de una "persecución judicial de carácter político".
Un regreso breve y una fuga planificada
Puigdemont también revela detalles sobre su retorno a Cataluña el 6 de agosto, un movimiento que describe como un acto de "alto riesgo" debido a la posibilidad de ser detenido y encarcelado durante años. Entró en Cataluña y se dirigió a Barcelona para participar en el debate de investidura de Salvador Illa, tal como había prometido. Durante su estancia, anunció públicamente dónde y cuándo comparecería, lo que le permitió hablar ante miles de personas cerca de la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y del Parlament.
El expresidente catalán recuerda que, aunque quiso acudir al Parlament, la actuación policial lo impidió. Según Puigdemont, si hubiera intentado llegar al recinto, habría sido como "entregarse a las autoridades judiciales". Insiste en que su regreso no fue para ser detenido, sino para "ejercer el derecho a resistir la opresión".
Para mantenerse en libertad, Puigdemont tuvo que ejecutar un "plan alternativo" que había preparado, el cual consistía en hablar en el acto, evadir un arresto que considera ilegal y salir de España. Este escape no fue sencillo, según relata, y fue necesario activar un plan que él llama "exfiltración". Puigdemont critica duramente la actuación de los Mossos d'Esquadra, a quienes acusa de "provocar el caos en toda Catalunya" mediante la activación de la Operación Jaula, una acción que compara con la respuesta a los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils.
Un éxito denominado “exfiltración”
Puigdemont concluye su relato subrayando el éxito de su operación de escape, a la que se refiere como “exfiltración”. Desmiente los rumores de que tuvo que esconderse en el maletero de un coche para cruzar la frontera, afirmando que simplemente se sentó en la parte trasera de un vehículo privado que lo llevó a través de la frontera entre el sur de Catalunya y el norte, territorio administrativamente francés.
Este relato de Puigdemont, publicado en un medio internacional, busca reforzar su posición frente a la justicia española y subraya su rechazo a ser tratado bajo las actuales circunstancias legales, al tiempo que mantiene viva la controversia sobre su papel en el conflicto catalán. @mundiario


