El PSOE se debate en Galicia entre ser alternativa a Feijóo o caer en la irrelevancia

Logo socialista.
Logo socialista.

Sin los socialistas es prácticamente imposible que haya alternancia en la única comunidad autónoma de España donde el PP gobierna con mayoría absoluta. Ahora, las primarias socialistas pueden alumbrar el camino de su recuperación; máxime si los aspirantes aprovechan sus campañas.

El PSOE se debate en Galicia entre ser alternativa a Feijóo o caer en la irrelevancia

El PSdeG - PSOE, la organización socialista en Galicia, es un partido imprescindible para garantizar la alternancia política en su comunidad autónoma, algo que se ha dado solo dos veces: una, gracias a una moción de censura encabezada por el socialista Fernando González Laxe –avalado por el galleguista Xosé Luís Barreiro (CG) y el nacionalista Pablo González Mariñas (PNG)–, y otra, en pleno declive del fraguismo, que le permitió formar gobierno al socialista Emilio Pérez Touriño con el nacionalista Anxo Quintana, del BNG. 

El eterno problema del PSOE gallego ha sido –y sigue siendo– el poder local, que no permite, por distintos motivos, un proyecto político propio ni una organización sólida. Lejos de reconducir esta situación, Madrid suele aprovecharla para desunir más en función de sus propios intereses en el conjunto de España. Está por verse si ahora Pedro Sánchez favorece un nuevo modelo, al menos en la línea del que, en coyunturas favorables electoralmente, intentaron propiciar los expresidentes González Laxe y Pérez Touriño. Ambos consiguieron armar un proyecto político pero no quisieron o no pudieron construir la organización. Tras sus derrotas se abrió siempre la caja de Pandora.

Ahora el PSdeG - PSOE tiene una nueva oportunidad de abrirse paso como alternativa al PP de Alberto Núñez Feijóo, que gobierna en Galicia con mayoría absoluta

Ahora el PSdeG - PSOE tiene una nueva oportunidad de abrirse paso como alternativa al PP de Alberto Núñez Feijóo, que gobierna en Galicia con mayoría absoluta. Para ello parece imprescindible que las elecciones primarias del socialismo gallego no transcurran de forma anodina, con perfil político bajo, ya que si así fuese demostrarían que la última derrota electoral ante Feijóo, sumada a las divisiones internas, han reducido al PSdeG a un papel testimonial en Galicia, cuando está llamado a ser la alternativa o al menos el motor del cambio.

El año anterior, en las primarias para elegir candidato del PSOE gallego a la presidencia de la Xunta, se debatían dos estrategias bien distintas: el proyecto propio o la gran coalición con las llamadas mareas, plataformas en las que conviven –no sin muchas dificultades– Podemos, Esquerda Unida y antiguos nacionalistas del BNG. Ganó las primarias quien proponía la unión de la izquierda pero el electorado no respaldó esa opción y el socialismo se despeñó a la tercera posición, aunque casi igualado con la Marea de Luís Villares. Desde esa fecha, el PSdeG - PSOE mantiene una posición política difusa.

Caballero, Leiceaga y Villoslada. / Mundiario

Caballero, Leiceaga y Villoslada. / Mundiario

Hace un año Gonzalo Caballero –ahora candidato– no consiguió los avales mínimos, prestando su apoyo a Leiceaga, que vuelve a ser candidato, esta vez para dirigir el partido. De aquella, Villoslada –ahora también candidato– era un desconocido

Hace un año Gonzalo Caballero –ahora candidato a la secretaría general– no consiguió los avales mínimos, prestando su apoyo a Xaquín Fernández Leiceaga, que vuelve a ser candidato en primarias, esta vez para dirigir el partido. De aquella, Juan Díaz Villoslada –ahora también candidato– era un desconocido en el PSOE. En la práctica, Leiceaga ganó con el apoyo de quienes controlan las diputaciones de A Coruña y Lugo, de las que las respectivas organizaciones provinciales socialistas son apéndices. Una prueba sería que en algunas agrupaciones locales las votaciones fueron a la búlgara, mostrando la férrea implicación del aparato.

Quienes orientan entre bambalinas la organización, Valentín González Formoso y José Ramón Gómez Besteiro, no quieren o no pueden hacerlo públicamente. El primero para no verse obligado a dar la batalla autonómica perdiendo la canonjía de la Diputación Provincial coruñesa, fuente del poder interno antes citado. El segundo está lastrado –de momento– por una incómoda situación judicial. Coinciden también en que ambos perdieron la confianza en Leiceaga –portavoz parlamentario– y han decidido respaldar a un candidato alternativo, Juan Díaz Villoslada, un cualificado funcionario, que ahora deberá demostrar que también tiene perfil político, a riesgo de que sus adversarios lo presenten como un hombre de transición, a expensas de lo que pueda pasar con quien fue el verdadero líder del PSdeG - PSOE en los últimos años: José Ramón Gómez Besteiro.

El sector que perdió hace un año y que representa el 40% de la organización –con Abel Caballero, alcalde de Vigo, y Pachi Vázquez, exsecretario general, como principales referentes– se ha puesto de perfil

El sector que perdió hace un año y que representa el 40% de la organización –con Abel Caballero, alcalde de Vigo, y Pachi Vázquez, exsecretario general, como principales referentes– se ha puesto de perfil, lo que por un lado da alas al besteirismo pero por otro le asoma a un cierto mar de tinieblas. En esas condiciones, el aparato cuenta con que Villoslada puede ganar frente a Gonzalo Caballero, un outsider que asegura que llena todos sus mítines, o Xaquín Fernández Leiceaga, sin tantos apoyos como en su batalla frente al exportavoz parlamentario José Luis Méndez Romeu, una buena cabeza política, cuya ausencia en la primera línea solo debilita al PSdeG - PSOE.

El socialismo gallego tiene en sus manos no seguir dando pasos hacia la irrelevancia, como ya ocurre en cinco de las siete ciudades gallegas, entre ellas su antiguo feudo de A Coruña, donde campó a sus anchas Francisco Vázquez. De no afrontar el verdadero reto, el único objetivo que se dilucidaría sería el de quien se queda con la marca, a la espera de que Pedro Sánchez, como en el pasado Felipe González, les traiga los votos. Feijóo, feliz. @J_L_Gomez

El PSOE se debate en Galicia entre ser alternativa a Feijóo o caer en la irrelevancia
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