La insólita conjunción del PP, Vox, Junts y Podemos que tumba el decreto antiapagones del Gobierno
En una de las votaciones más trascendentales del actual periodo de sesiones, el Congreso de los Diputados ha rechazado el decreto ley del Gobierno destinado a reforzar el sistema eléctrico tras el gran apagón del 28 de abril. La derrota, con 183 votos en contra, no solo revela el creciente aislamiento del Ejecutivo de Pedro Sánchez, sino que marca un hito político al sellar una inesperada alianza entre fuerzas ideológicamente opuestas: el Partido Popular, Vox, Junts, Podemos, UPN, BNG y la Chunta Aragonesista, que rompió la disciplina de voto en Sumar para únicamente votar en contra de la medida. Una pinza inédita en la legislatura actual que ha tumbado una de las iniciativas más técnicas y urgentes del Gobierno en materia energética.
Lo que debía ser un decreto técnico, avalado por expertos y respaldado por organizaciones ecologistas como Greenpeace y patronales del sector renovable, se ha transformado en un campo de batalla ideológico, estratégico y parlamentario. Mientras el Gobierno solicitaba “altura de miras” y reclamaba una acción rápida para evitar nuevos apagones y desbloquear 3.000 millones de euros en inversiones verdes, la mayoría del hemiciclo optó por dejarlo caer.
El PP ha sido uno de los protagonistas de esta derrota parlamentaria. Aunque mantuvo la incertidumbre sobre su voto hasta el último minuto, finalmente se alineó con Vox y UPN para oponerse frontalmente al decreto. La justificación popular se centró en la falta de responsabilidades políticas tras el apagón de abril —no hubo dimisiones ni ceses— y en la supuesta falta de negociación previa del Gobierno. Desde Génova se ha prometido una futura proposición de ley para garantizar las inversiones necesarias, en colaboración con las comunidades autónomas que gobierna.
El voto negativo del PP se interpreta también como un reflejo de su estrategia de confrontación total con el Ejecutivo, especialmente tras los últimos escándalos de corrupción que han salpicado a ambos bloques políticos. Para los populares, la caída del decreto confirma que Sánchez “no tiene ya votos para gobernar” y exigen elecciones anticipadas.
Podemos y Junts: crítica desde los extremos del bloque de investidura
No menos significativa ha sido la postura de Podemos, exsocio de Gobierno del PSOE, cuyo rechazo anticipado dejaba en manos de la oposición la convalidación del decreto con más síes que noes. Sus cuatro diputados han votado en contra alegando que el decreto no establece mecanismos claros para sancionar a las grandes eléctricas ni rompe con el supuesto “oligopolio energético” que, según denuncian, sigue marcando la pauta en el sistema. Desde la formación morada se cuestiona que el texto haya sido pedido por el sector eléctrico, y llegaron a afirmar que las grandes empresas “susurran al oído del Ministerio (de Transición Ecológica)”.
Por su parte, Junts ha rechazado la propuesta como una muestra más del “incumplimiento” del Ejecutivo. Desde la tribuna, su portavoz, Miriam Nogueras, advirtió que sus votos “no son un cheque en blanco" y que solo habrá apoyo si se cumplen los acuerdos, especialmente en lo referente a la aplicación de la ley de amnistía y el modelo de financiación autonómica. “Si se llega a un acuerdo, se cumple. Si se cumple, nosotros estamos. Cuando no quieren cumplir, ya se buscan los votos en otro lado”, resumió la portavoz independentista.
BNG y UPN también se sumaron al bloque del “no”. El diputado gallego Néstor Rego criticó que el decreto entregaba aún más poder a las grandes eléctricas, permitiendo la instalación de parques sin suficientes garantías ambientales ni participación ciudadana. “Afianza la constante histórica de un Estado que viene cooptado por los intereses de las grandes eléctricas y porque di mi palabra de que siempre voy a defender Aragón por encima de todo”, explicó el diputado de la Chunta Aragonesista, Jorge Pueyo, que con su rechazo desafió el voto en bloque de Sumar, socio minoritario del Gobierno de coalición.
El Ejecutivo, entre la parálisis legislativa y la soledad parlamentaria
Más allá del resultado parlamentario, la caída del decreto antiapagones puede tener consecuencias reales en el desarrollo de infraestructuras críticas para la transición energética. Según fuentes del sector, su rechazo pone en riesgo inversiones valoradas en hasta 3.000 millones de euros, en un contexto donde la confianza de los grandes fondos internacionales en el mercado renovable español ya venía erosionándose.
El Gobierno confiaba en que el apoyo de las patronales y las presiones de la industria electrointensiva convencerían al PP de al menos abstenerse. Pero Feijóo optó por un voto negativo que, aunque coherente con su línea de oposición, contradice las recomendaciones de los actores económicos que también le respaldan territorialmente.
Esta derrota se suma a otras dos retiradas previas por falta de apoyos: la reforma de la modernización de la justicia (conocida como ley Bolaños) y la reducción de la jornada laboral. El Gobierno ha cerrado el periodo de sesiones sin aprobar sus tres grandes iniciativas, lo que pone de relieve una realidad incuestionable: la coalición de investidura está fracturada y la capacidad de legislar del Ejecutivo se encuentra severamente limitada.
El hecho de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estuviera ausente del pleno por viaje oficial a América Latina no ha hecho sino acentuar la percepción de desconexión entre el Ejecutivo y el termómetro político del Congreso. “Aquellos que nos criticaban por oscurantismo y por no poner encima de la mesa soluciones que protejan al consumidor son quienes lo tumban”, afirmó el presidente desde Uruguay. “No hace falta que votes a favor, pero te abstienes, facilitas un decreto que es en beneficio de la gente”, dijo el presidente del Gobierno sobre la postura del PP. @mundiario





