La renovación Adamuz bajo fuego: el PP pide dimisión de Puente por “mentir” sobre las obras en la vía
El accidente ferroviario de Adamuz, que dejó 45 víctimas mortales, ha pasado en pocos días del terreno estrictamente técnico al centro de la confrontación política nacional. Lo que inicialmente fue presentado como una tragedia bajo investigación se ha convertido en un eje de disputa sobre responsabilidades, transparencia y credibilidad institucional.
El argumento que lo respalda ha sido la revelación por parte de El Mundo de que el punto exacto del descarrilamiento corresponde a una soldadura que une materiales de distinta antigüedad, algunos fabricados en 1989, dentro de una línea que el Ministerio había defendido como completamente renovada.
El Partido Popular sostiene que esa información era conocida por el entorno del ministro y no fue comunicada con claridad desde el primer momento. Su secretario general, Miguel Tellado, ha afirmado que “Óscar Puente se ha pasado toda la semana repitiendo hasta la saciedad que la vía Madrid-Andalucía había sido completamente renovada con una inversión de 700 millones de euros” y que “hoy sabemos que Óscar Puente mintió”.
A partir de ahí, el PP abandona las “medias tintas” y exige la dimisión inmediata o el cese del ministro por parte del presidente del Gobierno.
El núcleo de la acusación no se limita a una discrepancia técnica sobre el alcance de las obras, sino a la idea de una renovación “parcial” presentada públicamente como “completa”. Según los populares, este matiz es determinante porque conecta directamente con la hipótesis principal que investiga el siniestro: la posible rotura del carril en una zona donde confluyen tramos de distintas épocas.
Para el PP, este hecho apunta a un problema de mantenimiento y a una eventual negligencia del Ministerio de Transportes.
En ese marco, la formación conservadora vincula el accidente de Adamuz con otros episodios recientes del sistema ferroviario, como el siniestro de Rodalies en Gelida (Barcelona), donde murió un maquinista. Tellado ha resumido esta tesis al afirmar que “por la mala gestión del Gobierno, 46 personas han perdido la vida”, una afirmación que eleva el debate desde el plano administrativo al político y que refuerza la exigencia de responsabilidades inmediatas.
La ofensiva del PP ha sido amplificada por dirigentes autonómicos como Isabel Díaz Ayuso, que ha acusado al Ejecutivo de “no parar de mentir, de ocultar y de buscar culpables” y de eludir la asunción de responsabilidades. Sus declaraciones introducen además un componente estructural, al cuestionar el funcionamiento del Ministerio de Transportes y su gestión de la red ferroviaria en los últimos años, más allá del caso concreto de Adamuz.
Exigimos la dimisión de Puente por mentir sobre la renovación de la vía donde se produjo el accidente ferroviario de Adamuz.
— Miguel Tellado (@Mtelladof) January 25, 2026
El Gobierno de Sánchez ocultó información clave a las familias de las víctimas y ha tratado de engañar a todo el país. pic.twitter.com/PUdC1SXB20
Frente a este escenario, Pedro Sánchez ha optado por una estrategia de respaldo explícito a su ministro. Desde Huesca, en un acto de campaña del PSOE de cara a las elecciones en Aragón, el presidente ha expresado su “pleno reconocimiento” a Óscar Puente.subrayando que “está gestionando y dando la cara desde el primer momento”. Desde el Gobierno se insiste en que la prioridad ha sido atender a las víctimas, coordinar a las instituciones implicadas y colaborar con la investigación judicial y técnica sin anticipar conclusiones.
Sánchez también ha marcado distancia con lo que denomina “confrontación política estéril” y defendió que su Ejecutivo ha actuado con “empatía, eficacia, transparencia y unidad”. En este discurso, el respaldo a Puente no se plantea solo como una defensa personal, sino como una afirmación de la actuación del conjunto del Gobierno ante una tragedia de gran impacto social y mediático. @mundiario


