El PP se queda solo en su cruzada energética: una estrategia sin aliados en el Congreso
La estrategia energética del Partido Popular ha naufragado estrepitosamente en el Congreso, y no solo por el resultado de la votación. El verdadero mensaje político que deja la jornada es que la propuesta del principal partido de la oposición carece de aliados significativos, incluso entre sus teóricos socios naturales. Excepto por el diputado de UPN, Alberto Catalán, y la abstención calculada de Junts, el resto del hemiciclo —Vox incluido— dijo “no” a la hoja de ruta energética que planteó el equipo de Alberto Núñez Feijóo.
El PP acudía al debate con una batería de medidas reactivadas tras el gran apagón del pasado 28 de abril. Su propuesta pedía, entre otros puntos, frenar el cierre de las centrales nucleares, evitar nuevos impuestos energéticos y trazar un plan nacional de renovables con mayor “equilibrio tecnológico”. Pero la urgencia por parecer propositivo terminó desnudando su escasa capacidad de construir mayorías.
La defensa de la energía nuclear —convertida en bandera tras el apagón— no solo no sumó, sino que terminó restando. Los populares ni siquiera intentaron votar esa parte por separado, conscientes de que esta vez no contarían con las abstenciones oportunistas de ERC o Junts que les permitieron una victoria parcial en febrero. Entonces lograron que el Congreso aprobara una reconsideración del calendario de cierre nuclear. Pero esta vez, la realidad fue tozuda: hasta Vox les dio la espalda por no aceptar una enmienda a favor del carbón.
El resultado final fue demoledor: 138 votos a favor frente a 204 en contra. Una fotografía parlamentaria que refleja el aislamiento del PP en materia energética y que pone en duda su capacidad para liderar un consenso sobre uno de los grandes desafíos estructurales del país.
El PP se queda solo en el Congreso
Más allá del revés político, el episodio revela un problema de fondo: la desconexión entre la estrategia energética del PP y la sensibilidad ambiental y climática que atraviesa hoy a la mayoría parlamentaria. El discurso de Feijóo sugiere una supuesta inseguridad de las renovables como causa del apagón.
Y no es que no existan debates legítimos sobre la gestión de las renovables, los cuellos de botella en la red o la falta de planificación en el mix energético. Paradójicamente, los populares sí lograron otra votación favorable: que el Congreso inste al Gobierno a presentar los Presupuestos Generales del Estado para 2025.
Una reivindicación obvia y sin efecto vinculante, pero que muestra que cuando el PP vota punto por punto, puede encontrar respaldos. De hecho, incluso logró el apoyo de ERC, Podemos, BNG y Coalición Canaria. Todo lo contrario a su estrategia energética, en la que prefirió el todo o nada… y acabó con nada. @mundiario


