El portazo del Congreso a los Presupuestos deja al Gobierno sin red de seguridad para la legislatura
El Congreso ha certificado esta semana el derrumbe de la mayoría que sostuvo la investidura de Pedro Sánchez. La derrota de la senda de estabilidad —paso indispensable para presentar los Presupuestos del Estado— es la confirmación de que el Ejecutivo ya no controla su base parlamentaria y encara el resto del mandato con un margen político prácticamente inexistente.
La escena clave la protagonizó Josep Maria Cruset, portavoz económico de Junts, al anunciar desde la tribuna un rechazo sin matices a la propuesta del Gobierno. Su acusación directa a la ministra María Jesús Montero —“todo el mundo sabe que no tendrán Presupuestos”— escenificó la ruptura del partido de Carles Puigdemont con el Ejecutivo que tanto habían pregonado hace semanas. Los siete votos que hicieron posible la investidura hace dos años se han convertido ahora en el principal escollo para aprobar unas cuentas que ya muchos dan por muertas antes siquiera de nacer.
El resultado fue inequívoco: 178 votos en contra —PP, Vox, UPN y Junts— y cinco abstenciones decisivas procedentes de Podemos y Més-Compromís. El Ejecutivo solo reunió 164 apoyos del resto de las izquierdas, PNV y Coalición Canaria insuficientes para salvar un trámite que en legislaturas anteriores se consideraba de rutina.
El rechazo no solo evidencia la distancia aparentemente insalvable entre Moncloa y Junts, sino también la erosión de la alianza progresista. Podemos, en abierta confrontación con el Gobierno, sostuvo que el Ejecutivo está utilizando el fracaso presupuestario como plataforma para una “campaña electoral” anticipada. En paralelo, Compromís insistió en la infrafinanciación valenciana, un malestar que vuelve a situarse en el centro del debate territorial.
Montero insiste, pero el margen político se agota
Pese a la derrota, la vicepresidenta primera Montero ha afirmado que seguirá adelante con la tramitación presupuestaria y que el Gobierno se “dejará la piel”. Sin embargo, el escenario político hace prácticamente imposible que unas cuentas nacionales salgan adelante sin un vuelco inesperado.
La ministra centró sus críticas en el PP, al que acusa de perjudicar a sus propias comunidades autónomas al rechazar objetivos que, según sus cálculos, elevarían los recursos autonómicos en 5.485 millones de euros. Pero ni los populares ni Junts —con quien evitó un choque frontal— han dado señales de replantear su postura.
La derecha aprovechó la votación para subrayar la pérdida de apoyos del Gobierno. El portavoz económico del PP, Juan Bravo, contraatacó que “no puede pedir estabilidad (objetivos de estabilidad presupuestaria es el nombre oficial de la propuesta) un Gobierno que no es estable”. Vox, por su parte, aprovechó para elevar el tono denunciando el gasto público del Gobierno en términos abiertamente provocadores.
En el campo nacionalista, Bildu, PNV, BNG y Coalición Canaria mantuvieron su apoyo al Ejecutivo, mientras que ERC lo condicionó a avances en su acuerdo de “financiación singular” para Cataluña. Junts, en cambio, endureció su distanciamiento, recalcando que el Gobierno solo ha aprobado tres Presupuestos en ocho años y que carece de mayoría para sacar adelante cualquier iniciativa de calado.
¿Un anticipo electoral en el horizonte?
La derrota alimenta las especulaciones sobre un posible adelanto electoral. Aunque Pedro Sánchez asegura mantenerse firme, la falta de Presupuestos, la ruptura del bloque de investidura y la creciente parálisis legislativa dibujan un panorama en el que la legislatura parece entrar en fase terminal.
De acuerdo con la ley, el Gobierno deberá someter de nuevo la senda de estabilidad a votación, pero todo apunta a que volverá a fracasar. Si persiste en presentar unos Presupuestos, estos tendrán que ajustarse al techo de gasto y los objetivos fiscales de 2025, un encaje que difícilmente contará con apoyo parlamentario.
En medio de este escenario, la oposición insiste en que “la agonía” del Ejecutivo no debería prolongarse, mientras que los partidos que aún sostienen al Gobierno piden evitar un bloqueo total que perjudique a las comunidades autónomas y al funcionamiento básico del Estado. @mundiario





