Podemos se pone de perfil y deja en manos de Junts el primer varapalo a los Presupuestos
El Gobierno llega a la votación de la senda de estabilidad —paso imprescindible para presentar los Presupuestos Generales del Estado— con un panorama parlamentario claramente en contra. La abstención de Podemos y Més-Compromís ha dejado al Ejecutivo a merced de Junts, cuyos siete votos podrían frustrar el proyecto incluso si optaran por no posicionarse de forma explícita en contra.
Con 171 diputados ya comprometidos con el “no” —PP, Vox y UPN— frente a 165 “síes” confirmados, el margen de maniobra del Gobierno es prácticamente inexistente. Incluso sumando a la única diputada de Coalición Canaria, la votación seguiría dependiendo de lo que decida el grupo del expresident Carles Puigdemont. Y el diputado José Luis Ábalos podría no estar presente debido a su citación ante el Tribunal Supremo, que podría fijar su entrada a prisión preventiva por el caso Koldo, lo que complica aún más la ecuación.
La aritmética es complicada: cualquier opción que no sea un voto favorable de Junts abocará al fracaso de la propuesta gubernamental.
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, justificó la abstención de su grupo alegando que los buenos datos macroeconómicos no están llegando al día a día de las familias. La dirigente cuestionó la utilidad del techo de gasto si no se traduce en políticas sociales tangibles y criticó el incremento del gasto militar.
“¿De qué sirven esas cifras macroeconómicas si luego la gente no puede pagar el alquiler?”, preguntó la exministra de Derechos Sociales. “¿De qué sirve tener un techo de gasto muy bueno si después ese aumento de recursos se va a traducir en comprar tanques y armas por orden de Donald Trump y de la OTAN?”, lanzó.
Podemos lanza un aviso
Belarra enmarca su decisión como un “primer aviso” de cara a los Presupuestos, para los cuales su partido exige condiciones que chocan frontalmente con los compromisos del Gobierno: revertir el aumento del gasto en defensa, limitar por ley los precios del alquiler, restringir la contratación pública a empresas sin casos de corrupción y adoptar medidas más contundentes sobre el conflicto en Palestina.
La líder de Podemos también reprochó al Ejecutivo la falta de negociación previa. “Yo he sido ministra en el Gobierno de España. Se negocia con discreción con los grupos durante mucho tiempo hasta que consigues los votos y cuando los consigues lo traes al Congreso. Esa es la forma de negociar cuando se quiere sacar algo adelante. Eso me lleva a pensar que no estamos ante una verdadera voluntad del Gobierno de sacar la senda del déficit adelante ni de sacar los Presupuestos, sino que estamos ante la campaña electoral del PSOE”, sentenció Belarra.
Águeda Micó, diputada de Més-Compromís escindida de Sumar e instalada en el Grupo Mixto, también anunció su abstención —o incluso un posible voto en contra— argumentando que el reparto del déficit entre comunidades autónomas sigue penalizando a territorios infradotados como la Comunidad Valenciana. Micó lamentó que el Ministerio de Hacienda no haya mostrado disposición a incorporar sus propuestas. “Si realmente hay voluntad política real de María Jesús Montero, nosotras estamos abierta a hablarlo, pero no parece que sea el camino que siga la ministra”, lamentó la diputada valencianista.
Junts endurece su posición y amenaza el bloque progresista
La situación se agrava con el endurecimiento de Junts. El partido, que rompió oficialmente con el Gobierno y pasó a la “oposición”, ha reiterado en el Congreso que no apoyará nuevas iniciativas del Gobierno en materia habitacional, tras rechazar la reforma de la Ley de Vivienda impulsada por Sumar para limitar la compra de viviendas por parte de fondos y empresas.
La diputada Marta Madrenas acusó al Ejecutivo de buscar “titulares” con propuestas “estrafalarias” que no aumentan la oferta de vivienda pública ni responden a la demanda real. Su advertencia no es cualquier cosa, los siete votos de Junts pueden bloquear reformas clave como la regulación de los alquileres de temporada, que estaba a punto de aprobarse.
Junts avanza que no respaldará “ni una medida más” mientras el Gobierno no impulse vivienda pública y ejecute lo ya comprometido. Y este aviso a navegantes, extrapolado al techo de gasto, deja claro que la senda de estabilidad será previsiblemente derrotada. @mundiario





