El poder y la visibilidad dificultan las alianzas más que las ideologías

Elecciones.
Elecciones.

El poder en la España autonómica y local tendrá color rojo o azul según decida la brocha de pintar de Ciudadanos y el pincel  para retoques de Vox.

El poder y la visibilidad dificultan las alianzas más que las ideologías

Podemos sigue siendo el único que  puede sumar con el PSOE de Sánchez si este decide aceptar el apoyo de partidos nacionalistas e inclinarse a la izquierda. La opción tiene mal historial porque recuerda al tripartito de Zapatero cuyas consecuencias estamos viendo ahora con ERC crecida hasta donde entonces no podría imaginar. Pese a que el CIS nos informa de que los españoles valoramos en primer lugar a Sánchez hasta el punto de aprobarlo, recordemos que consiguió ganar las generales con 7.480.755 votos, lejos de los 8.436.948 que se abstuvieron, lo que implica que ganó las elecciones con poco más del 21% del censo, lo que le da toda la legitimidad del mundo aunque esté muy cerca de los 110 escaños con los que dimitió Rubalcaba por considerarlos un fracaso. El triunfo de Sánchez es un hecho pero del CIS podemos dudar libremente cuando coloca a Iglesias como el segundo líder más valorado unos días antes del 26M, fecha en que sus votantes le dan la espalda perdiendo 860.000 votos en las autonomías y 68 diputados, mientras que en las capitales de provincia solo conserva Cádiz, un disidente de Iglesias. ¿Seguro que acierta el CIS? No parece lo más probable.

La elecciones del 26M han dejado un panorama diversificado y complicado. Con el independentismo nadie quiere pactar porque resta votos en el resto de España. Lo hemos visto en Barcelona donde gana ERC porque para apoyar la autodeterminación mejor votar a partidos nacionalistas que a Colau, pero en el resto de España el que apoya el secesionismo se queda sin votantes. Cualquier forma de suma o pacto que se haga entre el PSOE, el PP y Ciudadanos es bien vista por los empresarios que piden estabilidad, la mayoría de los votantes (aunque el CIS dude), y la Unión Europea; porque es el mismo modelo que Europa ha escogido cuando el Grupo Popular y el Socialdemócrata han dejado de sumar, añadir al partido europeísta que más ha crecido, ALDE, donde está también el partido que más ha crecido en España, Ciudadanos.

El problema surge cuando Europa quiere evitar el auge de los populismos y ya no digamos de los soberanistas, e identifica como populistas a la extrema derecha que ve en Vox y a la extrema izquierda que ve en Podemos, mientras trata de impulsar mayorías estables como considera la de PSOE-Cs o la de PP-Cs, porque las mayorías que se forman en Europa entre conservadores y socialistas, o de concentración con los liberales, no parece que en España sean hoy posibles con los líderes que hay, aunque Rivera hubiese intentado en su momento que Sánchez y Rajoy hablasen de eso. Visto con objetividad las comparaciones que se hacen de Vox con Bildu parecen fuera de lugar porque hasta el momento Vox no ha cometido actos inconstitucionales ni ilegales y tampoco tiene hoy la capacidad de liderar ninguna Comunidad, mientras que Bildu, la que aplaude a Josu Ternera en las calles, puede acceder al poder en Pamplona o Navarra si el PSOE así lo decide pese a la abrumadora mayoría de la agrupación del centro derecha Navarra Suma.

El caso es que aquí la brocha y los dos cubos de pintura roja y azul la tiene Ciudadanos quien pintará España del color que quiera, aunque en algunos lugares necesitará el pincel de Vox que probablemente solo pida salir en la foto. Es probable que tanto PP como PSOE comiencen pronto a ofrecer cambio de cromos, para ti el ayuntamiento y me quedo con la diputación o te cambio dos ayuntamientos por una Comunidad. No es una critica por algo que no ha ocurrido todavía, estamos hablando de cómo está hoy configurado el mapa español, son ejemplos reales. Ciudadanos tiene unas condiciones muy claras que están resultando difícles de aceptar pero que tienen su lógica. Si pone el veto a pactar con Podemos también lo pone a pactar con Vox, con la diferencia de que acepta el apoyo de Vox y no de Podemos que defiende públicamente el soberanismo y en algunos casos retorcer la Constitución para cuestionar la Monarquía, algo que hoy en día a nadie preocupa porque es la Institución mas valorada junto con el Ejército. Y tampoco Ciudadanos puso el veto al PSOE, pero sí a Sánchez, o los barones que lo apoyan, sin exigirle negar el indulto a políticos, el pacto con el secesionismo o poner fin al adoctrinamiento.

En el aire queda la aplicación del 155 que pedían tanto el PP como Ciudadanos, pero que nunca fue algo inmediato como se quiere dar a entender sino después de solicitar a Torra que prometa cumplir la Constitución y respetar las resoluciones judiciales, algo que Europa y España ve razonable, y este se niegua a hacer. Es más que probable que las negociaciones sean de Cs con PP y PSOE  porque hay comunidades donde Ciudadanos no solo es necesario para sumar sino que suma con cualquiera de los dos. Cuesta mucho ver al PSOE gobernando con Podemos y el apoyo nacionalista si Ciudadanos puede evitarlo y también ver gobiernos del PSOE con Cs si Vox puede evitarlo. Tendremos unas semanas apasionantes donde solo está claro que donde suman Ciudadanos y PP solos, el acuerdo está hecho si no hay rabietas. @mundiario

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