El plan de Liz Truss para reducir impuestos fracasa y agudiza la crisis política en el Reino Unido

La primera ministra británica sacrifica a su ministro de Economía, Kwasi Kwarteng, y da marcha atrás a las principales medidas de su proyecto económico para intentar mantenerse en el cargo. 
Liz Truss, primera ministra del Reino Unido, en una comparecencia de prensa. Twitter
Liz Truss, primera ministra del Reino Unido, en una comparecencia de prensa. / Twitter

La crisis política en el Reino Unido se agudiza. El plan fiscal de Liz Truss, una receta que preveía una histórica rebaja generalizada de impuestos, ha disparado las alertas de los mercados y ha puesto contra las cuerdas a la primera ministra británica. En una maniobra desesperada para intentar mantenerse en el cargo -que asumió hace apenas un mes-, la líder del Partido Conservador ha dado marcha atrás a las principales medidas de su proyecto económico, y ha sacrificado al artífice del plan, el ministro de Economía y Finanzas, Kwasi Kwarteng.

La premier ha comparecido este viernes ante los medios para anunciar una serie de medidas que pretendían calmar los ánimos en el seno de los parlamentarios tories. En primer lugar, Truss ha renunciado a su estrategia para eliminar el aumento planificado del impuesto de sociedades del 19% al 25%, previsto para el próximo abril. Esta decisión fue tomada por el anterior ministro de Economía, Rishi Sunak, durante el Gobierno de Boris Johnson, y fue una de las principales banderas de Truss, que prometió frenar dicho incremento, en la campaña de las primarias conservadoras de este verano. 

“Debemos actuar para confirmar ante los mercados nuestra disciplina fiscal. Ha quedado claro que parte de nuestras medidas fueron más lejos y más rápido de lo que esperaban los mercados. Por eso debemos llevar a cabo nuestra misión de un modo diferente”, ha admitido la primera ministra británica. “Quiero ser sincera, esto es difícil. Pero superaremos esta tormenta y lograremos el crecimiento fuerte y sostenido que pueda transformar la prosperidad de nuestro país para las próximas generaciones”, ha añadido.

Además, la líder conservadora ha confirmado el nombramiento de Jeremy Hunt, que cumplió funciones como ministro de Asuntos Exteriores y de Sanidad; y que fue rival de Boris Johnson en las primarias, como nuevo titular de Economía.

El fracaso de Truss

Así, la declaración marca el segundo gran giro en U en materia fiscal del Ejecutivo liderado por Liz Truss, que a principios de este mes decidió echar freno a su plan para eliminar la tasa máxima del impuesto sobre la renta.

El Gobierno había puesto sobre la mesa un proyecto de rebajas fiscales por valor de 45.000 millones de libras que no convenció a los mercados o al entorno político en el Reino Unido. Tras el anuncio, la libra esterlina descendió a su nivel más bajo frente al dólar de los últimos 37 años, lo que disparó el coste de la deuda a largo plazo en el país y empujó al Banco de Inglaterra a intervenir con una recompra de deuda para evitar la quiebra de varios fondos de pensiones.

El Partido Conservador, en "estado de desesperación" 

El desastre de Downing Street ha llevado al Partido Conservador a un nuevo "estado de desesperación", según han admitido fuentes de la formación a la cadena BBC.

El cambio de sentido en el impuesto de sociedades "va a ser perjudicial para las perspectivas de crecimiento" y es "totalmente inconsistente" con lo que dijo durante la campaña, ha sentenciado el parlamentario Christopher Chope.

El diputado conservador de Coalville, Andrew Bridgen, ha añadido que cree que "habrá un desafío para Truss en las próximas semanas", antes de reconocer que "la insatisfacción” con la gestión de Liz Truss en estos momentos “es muy alta en el partido parlamentario”. "Eliminar a Kwasi Kwarteng cuando implementó las políticas que ella le pidió que hiciera no generará lealtad hacia ella", ha dicho. 

Liz Truss, en la cuerda floja

Por el momento, los diputados tories coinciden en que la opción de unas nuevas elecciones generales anticipadas no está sobre la mesa, pero existe ya una convicción ampliamente extendida de que Liz Truss no puede seguir al frente del Gobierno en las filas de la formación.  

“Somos el hazmerreír. Ha arrojado a la basura toda la agenda conservadora. Realmente, no sé hacia dónde nos podemos dirigir desde aquí”, ha insistido Chope. "No podemos obligar a otro primer ministro a dejar el cargo”, ha subrayado, “Tenemos que calmarnos y tratar de darle nuestro apoyo al primer ministro". @mundiario

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