El Partido Republicano aprueba el proyecto de ley para demoler el Obamacare

Paul Ryan, jefe de la Cámara de Representantes. / Twitter
Paul Ryan, jefe de la Cámara de Representantes. / Twitter

El partido patrocina la primera victoria política de Trump en Washington y consigue que su texto de ley sea aprobado pese a que el Partido Demócrata lo llamó "monstruosidad moral".

El Partido Republicano aprueba el proyecto de ley para demoler el Obamacare

Podrá tener varios frentes abiertos con muchos de sus líderes pero Donald Trump ha adquirido una seria deuda política con el Partido Republicano. La agrupación conservadora ha patrocinado este jueves la primera victoria legislativa y política del actual presidente estadounidense en el mejor escenario posible: el Obamacare y su derogación. La Cámara de Representantes ha aprobado la demolición del sistema sanitario impulsado y aprobado por Barack Obama en beneficio de una nueva ley que lleva todas las insignias conservadoras de sus creadores. El que es el mayor legado del expresidente Obama ha sido la obsesión de los derechistas desde su lanzamiento en 2010 y fue una de las banderas electorales del empresario neoyorquino.

Ahora, este proyecto de ley deberá ser ratificado por el Senado luego de que fuera aprobado por 217 votos a favor por 213 en contra en la Cámara Baja, un triunfo, literalmente, por la mínima. La bancada del Partido Demócrata votó en pleno en contra de este proyecto, que fue calificado por Nancy Pelosi, líder del partido progresista en la cámara, como una "monstruosidad moral". Ha sido una victoria, pero una muy débil y que deja retratados a sus promotores, quienes no fueron capaces de convencer a más que uno de los congresistas que necesitaban. Así, débil y con altos índices de rechazo, el texto pasará ahora al Senado, en donde los conservadores tienen apenas seis senadores más que los demócratas, por lo que ese filtro final promete cruce de sables.

A un par de calles de distancia, Trump contempla desde el Despacho Oval el primer paso hacia la demolición del Obamacare. El empresario incluso ha invitado a los representantes republicanos a la Casa Blanca para celebrar este triunfo al instante en que se conocieron los resultados de la votación. "Tengo toda la confianza de que superaremos el voto del Senado", dijo el jefe de Estado con la bancada republicana a sus espaldas. Contrario a lo que dicen los analistas, el presidente prometió que esta nueva ley bajará el precio de cualquer póliza de seguro.

En marzo, el mismo Gran Viejo Partido (GOP, por sus siglas en inglés), como se le conoce al Partido Republicano, asestó una humillación al presidente cuando un grupo de congresistas del mismo, agrupados bajo el nombre de Freedom Caucus, votaron en contra del texto enfilado por Paul Ryan, portavoz de la Cámara Baja, y apoderado por Trump como propio. Golpeado en su orgullo y retratado como un hombre sin liderazgo en sus propias tropas, el presidente decidió dividir a la manada y atacar uno por uno en lugar de lanzarse en solitario a por quienes pudiera. Así, el presidente se ha entrevistado telefónicamente con los congresistas que le desnudaron en el capitolio y aquellos que le dijeron "¿Qué parte de no no entiende?" les invitó a que le visitaran en nada menos que su casa de Washington. De igual forma, su segundo, Mike Pence, visitó el Congreso el miércoles para ganar nuevas almas a su causa.

Aquel golpe tan sólo mostró al mundo el caos político que ha sacudido a Washington en los últimos tiempos. Esta ley sanitaria siempre fue motivo de discordia entre los dos grandes partidos estadounidenses, pero por lo menos con Obama al mando era eso, un asunto bilateral. Con Trump en la presidencia, el tema es ahora un todos contra todos, con Trump enfrentado con el Partido Republicano, que a su vez está partido en dos en la Cámara de Representantes y todo mientras el Partido Demócrata no da señales de división por ninguna parte. Los conservadores habían votado en contra del Obamacare hasta en 40 ocasiones. Su obsesión por su derogación les unió durante siete años y ahora, cuando finalmente son el partido en el poder, y con mayoría en ambas cámaras, sus halcones han sido incapaces de enfilar una solución a lo que han llamado como "una pesadilla para todos los estadounidenses".

La trifulca interna de los republicanos toma temas no menos que curiosos. Uno de los principales argumentos de los conservadores más moderados es que la nueva ley eliminaba los grandes beneficios del Obamacare, como la prohibición de negar un seguro a personas con donaciones previas. Trump dio su palabra de inyectar 8.000 millones de dólares para estas pólizas, todo con tal de ganarse la bendición de los más recatados del partido. Con todo, esa suma podría ser insuficiente y, aun si de verdad llegase a cubrir a las personas afectadas, nada garantiza que éstas no sean rechazadas por las compañías de seguros.

Rechazo generalizado

"Donald Trump y los republicanos serán responsables de todas las muertes que se podrán haber evitado". Esas palabras de Tom Pérez, líder del Partido Demócrata, ilustran a la pefección el rechazo que ha inundado a la capital estadounidense tras la aprobación del texto en cuestión. Agrupaciones de americanos retirados fueron un tanto más moderadas y una de ellas se limitó a explicar que los cambios a la ley "hacen que un texto malo sea aún peor".

Sin mayores datos oficiales de lo que espera en cuanto esta ley entre en vigor, si lo logra, las únicas profecías de momento llegan desde organizaciones independientes, las cuales ponen en entredicho las promesas del GOP. Tanto el presidente como los representantes prometieron que nadie perderá su cobertura sanitaria por una dolencia previa, como haber nacido con una enfermedad congénita, padecer cáncer o sufrir depresión, al momento de contratar un seguro. No obstante, la ley deja a discreción de cada Estado qué enfermedades deben ser cubiertas forzosamente por las aseguradores con operaciones en su territorio y cuáles no, una opción inexistente en los incisos del Obamacare.

Este nuevo poryecto también alterará casi con todal seguridad los precios de las pólizas. La idea del Partido Republicano es eliminar los impuestos a las rentas más altas y financiar así los subsidios. De acuerdo al Center for American Progress, varios ciudadanos podrían enfrentarse a seguros con sobrecoste de hasta un 3.500%, es decir de hasta 142.000 dólares, si han padecido cáncer con anterioridad, o de un 208%, 8.490 dólares en términos monetarios, para quienes han padecido depresión o padecen de trastorno bipolar, cita El País.

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