El órdago de Junts al PSOE: la cuestión de confianza que podría llevar a la ruptura

La Mesa del Congreso, controlada por los socialistas y Sumar, decidirá si admite a trámite la proposición no de ley para que Sánchez se someta a los votos de la Cámara y que reclaman los independentistas.
Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, Pedro Sánchez y Míriam Nogueras, portavoz de Junts. / RR.SS.
Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, Pedro Sánchez y Míriam Nogueras, portavoz de Junts. / RR.SS.

El Gobierno de Pedro Sánchez y Junts per Catalunya atraviesan horas de máxima tensión política, con un posible punto de inflexión esta semana. Este jueves, la Mesa del Congreso, controlada por PSOE y Sumar, decidirá si admite a trámite la propuesta de Junts instando a que Sánchez se someta a una cuestión de confianza. En respuesta, Carles Puigdemont ha convocado a su núcleo duro en Bruselas para este viernes, donde analizarán el desenlace y decidirán los próximos pasos. Desde Junts han advertido de que, si la iniciativa no prospera, darán por roto el diálogo con el Ejecutivo.

El Ejecutivo socialista ha tratado de rebajar el clima de confrontación y minimizar el impacto del órdago lanzado por Junts. “Vamos a seguir gobernando, y bien”, han asegurado fuentes de La Moncloa, mientras intentan mantener abiertos los canales de comunicación para evitar una ruptura total con la formación independentista, cuyos siete diputados resultan clave para la estabilidad parlamentaria del Gobierno.

En las últimas horas, se han intensificado los contactos entre ambas partes para encontrar una solución que permita tramitar la iniciativa de Junts sin que suponga una cesión total por parte del PSOE. Fuentes del partido han señalado que están explorando vías que impliquen una posible reformulación del texto presentado por Junts. Sin embargo, el Ejecutivo ha dejado claro que, tal como está redactada, no aceptarán la propuesta.No le vemos sentido a esta iniciativa, ni en el fondo ni en la forma”, han afirmado desde el núcleo duro del Gobierno, aunque añaden: “somos el partido del diálogo y no nos levantaremos de la mesa”.

Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, ha subrayado que aún hay margen para negociar antes de que se tome una decisión final. “Todavía quedan horas por delante. Estamos haciendo todo lo posible por encontrar un punto de entendimiento”, dijo declaraciones a los periodistas tras una reunión con el conseller de Presidencia de Cataluña, Albert Dalmau.

Negociaciones en marcha: ¿hacia un punto medio?

Desde el Ejecutivo insisten en que la cuestión de confianza es una prerrogativa exclusiva del presidente del Gobierno, tal y como establece la Constitución. Félix Bolaños, ministro de Justicia, ha reforzado esta posición al afirmar que “no se puede permitir que los grupos parlamentarios usen una herramienta que no les pertenece”. La decisión de no tramitar la iniciativa se fundamenta en evitar crear un precedente que pueda desvirtuar el uso de esta figura constitucional.

Sin embargo, pese a esta postura firme, el Ejecutivo intenta mantener puentes con Junts. Bolaños ha destacado que “el diálogo, los acuerdos y la búsqueda de equilibrios” seguirán siendo prioritarios para el Gobierno. En este sentido, La Moncloa ha reiterado su compromiso de cumplir los pactos alcanzados previamente con los neoconvergentes, en un intento por desactivar la amenaza de ruptura lanzada por la formación independentista.

El desafío independentista: ¿ruptura o negociación?

Por su parte, Junts ha dejado claro que no descarta medidas contundentes si su propuesta no es admitida. “A partir de ahora, vamos a lo nuestro. No les debemos nada”, han advertido fuentes cercanas a Puigdemont, según recoge El Mundo. Sin embargo, desde el Gobierno confían en que, a pesar de las amenazas, la formación catalana optará por mantener la interlocución.

El ministro Torres ha reiterado la importancia de los acuerdos en beneficio mutuo. “Estamos intentando trasladar a Junts que estos acuerdos son también muy beneficiosos para su formación política. En toda negociación puede haber tiras y aflojas y momentos en donde la situación es más fácil y otras se pueden complicar. Yo lo que espero es que agotemos los plazos y lleguemos hasta el final en la voluntad de acuerdo por ambas partes”, dijo el también expresidente de Canarias.

El desenlace de esta partida política se decidirá en los próximos días, pero las implicaciones van más allá de la cuestión de confianza. Lo que está en juego es la estabilidad de un Gobierno que necesita mantener el respaldo de sus socios parlamentarios para sacar adelante su agenda legislativa. Por ahora, el Ejecutivo mantiene su estrategia de firmeza combinada con voluntad de diálogo, mientras Junts analiza hasta dónde está dispuesto a llegar para presionar al Gobierno. @mundiario

Comentarios