El Gobierno rechaza la cuestión de confianza de Junts y tensa su alianza parlamentaria
El Gobierno de España ha señalado que no se tramitará la moción que insta al presidente del Gobierno a someterse a una cuestión de confianza impulsada por Junts per Catalunya, un asunto que podría tensar la relación entre ambos socios clave para la investidura de Pedro Sánchez.
La proposición no de ley, registrada en diciembre por el partido liderado por Carles Puigdemont, busca forzar al presidente del Ejecutivo a someterse a una votación que evalúe su respaldo en el Congreso de los Diputados. Este jueves, la Mesa del Congreso decidirá si admite a trámite la iniciativa, aunque diversas fuentes del Ejecutivo anticipan un rechazo.
La ministra portavoz, Pilar Alegría, ha subrayado que la decisión corresponde a la Mesa del Congreso y no al Ejecutivo, aunque ha dejado entrever un rechazo por razones políticas y jurídicas. Según Alegría, la moción de confianza es una prerrogativa exclusiva del presidente del Gobierno, cuestionando la oportunidad y motivación detrás de la propuesta de Junts. “El Gobierno cumple con los compromisos establecidos y ha demostrado ser un proyecto que ha impulsado récords en empleo y crecimiento económico”, afirmó tras el Consejo de Ministros.
El rechazo a la propuesta de Junts podría tener consecuencias directas para el Ejecutivo, especialmente en la aprobación de los próximos Presupuestos Generales del Estado y otras iniciativas clave. Los votos de Junts son esenciales para mantener la mayoría parlamentaria, y un eventual distanciamiento dificultaría la gobernabilidad. Desde Moncloa asumen este riesgo, dejando abierta la posibilidad de gobernar con presupuestos prorrogados si no se logra un acuerdo con sus aliados catalanes.
Junts advierte al PSOE de decisiones “que no le gustarán”
Por su parte, Jordi Turull, secretario general de Junts, ha advertido de que la decisión que tome la Mesa del Congreso este jueves no será intrascendente. “Si no se tramita la moción de confianza, Junts deberá tomar decisiones que no gustarán al PSOE”, afirmó durante un acto en Barcelona. Sin embargo, descartó cualquier alianza con el PP y Vox para impulsar una moción de censura contra Pedro Sánchez, calificando esta posibilidad como “una broma macabra”.
En paralelo, Carles Puigdemont ha convocado a los dirigentes de Junts este viernes en Bruselas para definir la estrategia del partido tras la decisión de la Mesa del Congreso. Según fuentes internas, este encuentro será decisivo para establecer el futuro político de la formación y su relación con el Gobierno central. Puigdemont, quien registró la iniciativa en diciembre, ha mantenido una postura crítica hacia Sánchez, acusándole de incumplir compromisos adquiridos durante las negociaciones de investidura.
Durante un acto reciente, Turull también lanzó críticas hacia los socialistas. “Les da angustia reunirse con el expresident, lo que a su criterio indica que las trabas al despliegue completo de la amnistía no son solo judiciales, también políticas”, afirmó el dirigente neoconvergente. “Sánchez e Illa buscan diluir la singularidad de Cataluña y su identidad nacional”, manifestó el secretario general del partido, señalando que esta actitud dificulta la aprobación de presupuestos tanto en Cataluña como en el ámbito estatal.
ERC rechaza alianzas para desestabilizar al Gobierno
Oriol Junqueras, líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), ha advertido a Puigdemont sobre los riesgos de sumarse a una moción de censura contra Sánchez. “Se equivocarían mucho si lo hicieran. Como creo que se equivocarían mucho y presupongo que no se quieren equivocar, entiendo que no lo harán”, declaró en una entrevista en La 2. Junqueras subrayó que su partido no contempla colaborar con el PP o Vox para desestabilizar al Gobierno.
Mientras tanto, desde el Ejecutivo aseguran que el rechazo a la propuesta de Junts es una cuestión de principios. Fuentes gubernamentales consideran que admitir a trámite la iniciativa sentaría un precedente indebido, permitiendo que los grupos parlamentarios se “apropien” de una herramienta reservada exclusivamente al jefe del Ejecutivo.
El desenlace de este enfrentamiento será crucial para la estabilidad política del Gobierno de Sánchez. Aunque el rechazo a la moción de confianza parece inminente, las consecuencias podrían extenderse más allá del ámbito parlamentario, afectando tanto las relaciones entre el Gobierno central y Cataluña como la viabilidad de futuros acuerdos legislativos. @mundiario






