Netanyahu rechaza la reforma judicial alternativa propuesta por el presidente de Israel
El presidente de Israel, Isaac Herzog, ha presentado su propuesta alternativa a la polémica reforma judicial, que ha movilizado a cientos de miles de israelíes a protestar masivamente en las últimas 10 semanas, para intentar desbloquear la profunda crisis política que atraviesa el país, cuyo Gobierno ha presionado al máximo para impulsar el trámite parlamentario del nuevo paquete de leyes, que debilitaría al Tribunal Supremo en detrimento del Ejecutivo.
Herzog anunció el miércoles su texto diseñado por una mesa de académicos de todas las áreas del espectro político, con el que espera sentar las bases del diálogo entre la coalición gobernante y la oposición para encontrar un punto medio. Aunque los principales partidos contrarios al Ejecutivo han recibido con buenos ojos la propuesta bautizada como ‘Directriz Popular para las Reformas en el Sistema Judicial’, lo cierto es que el documento se ha topado con un muro muy importante, el Gobierno israelí.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ya ha rechazado la propuesta de reforma judicial, pues asegura que ni fue consensuada previamente por los partidos de su Gobierno de extrema derecha y ultraortodoxo, así como tampoco resuelve su principal objetivo: reducir la autonomía del Poder Judicial y que el Poder Ejecutivo y Legislativo puedan influir de manera determinante en sus decisiones.
“Las cosas que propone el presidente no fueron acordadas por la coalición y los elementos centrales de la propuesta simplemente perpetúan el statu quo y no aportan el equilibro necesario entre poderes. Esa es la triste verdad”, ha declarado Netanyahu momentos antes de subirse al avión en el aeropuerto de Ben Guirón rumbo a Berlín, donde se reunirá oficialmente con el canciller alemán Olaf Schloz y el presidente Frank-Walter Steinmeier.
La propuesta alternativa a la reforma judicial de Netanyahu
En una conferencia de prensa televisada, Herzog dio a conocer su propuesta alternativa a la reforma judicial, que ha sido enviada a los diputados de la Knéset (Parlamento israelí) y fue publicada en una página web diseñada específicamente para albergar el texto, que incluye algunas de las demandas del Gobierno, a excepción de las más polémicas. Se trata de un paso inusual en el papel del presidente de Israel, que carece de competencias ejecutivas, pero que puede arbitrar en crisis políticas.
Entre las medidas que incluye el documento, para equilibrar los poderes del Estado, se contempla elevar de siete a 11 (de un total de 12) los síes necesarios para que el Supremo pueda tumbar una ley regular. Además, los magistrados solo podrán anular las normas que contravengan una Ley Básica, siempre y cuando estén relacionadas con la libertad y los derechos humanos. Pero la medida también pone en su lugar al Parlamento, que deberá pasar de tres a cuatro lecturas para aprobar una nueva Ley Básica.
El Ejecutivo también podrá tener presencia en el comité que nombra a los magistrados del alto tribunal, pero no podrá tener la última palabra, como pretende la reforma impulsada por el Gobierno, sino que deberá negociar con los jueces y los diputados de la oposición para elegir a los vocales del Supremo. El texto de Herzog mantiene la herramienta de anulación del Poder Judicial, que le permite tumbar decisiones clave de política y nombramientos de cargos que considere “irracionales”, especialmente en casos de corrupción.
En su discurso, Herzog ha insistido en que su propuesta no debería ser tomada como un texto “de compromiso”, y que tampoco está “a favor o en contra de unos y otros”, sino que espera que “sirva como base para un diálogo en la Knéset” del que se pueda crear un “acuerdo amplio” que “suplante a la propuesta existente”. @mundiario


