Moncloa sitúa a Feijóo detrás de las peticiones “desorbitadas” de medios para los incendios

La ministra de Defensa insiste en que el Gobierno puso todos los medios a disposición de las comunidades autónomas y reprocha que el PP “dé lecciones” en plena emergencia en su comparecencia en el Senado.
Margarita Robles, ministra de Defensa. / Senado
Margarita Robles, ministra de Defensa. / Senado

La gestión de los devastadores incendios forestales de este mes de agosto continúa en el centro del debate político. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha acusado al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, de orquestar de manera “absolutamente coordinada y sorprendente” con los gobiernos autonómicos de Galicia, Castilla y León y Extremadura una petición “desorbitada” de medios militares al Ejército.

Según Robles, estas solicitudes, realizadas el 15 de agosto tras declaraciones públicas de Feijóo, fueron “muy en abstracto” y con demandas “bastante increíbles”, lo que ha llevado al Ejecutivo a interpretar que respondían más a una estrategia de presión política que a necesidades operativas reales.

En su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Senado, Robles explicó que las peticiones incluyeron helicópteros, cocinas móviles, drones de visión térmica y maquinaria pesada. “Más maquinaria pesada, como si no la hubiera; máquinas empujadoras, vehículos nodrizas, número de medios aéreos que en toda la Unión Europea no existía, efectivos para vigilancia o drones con visión térmica”, dijo la ministra, que relató que muchas de estas dotaciones, pese a ser concedidas, no llegaron a utilizarse. Como ejemplo, señaló 15 puestos de mando solicitados en Castilla y León “que no se activaron” y 20 helicópteros de transporte que permanecieron inactivos días después de su llegada.

Robles sugirió que las demandas fueron impulsadas tras las declaraciones de Feijóo en Galicia, cuando pidió públicamente el despliegue logístico del Ejército. Apenas unas horas más tarde, las tres comunidades autónomas gobernadas por el PP enviaban sus requerimientos de refuerzo al Ministerio de Defensa. “El potencial de la UME ha estado en todo momento reforzada con los medios y capacidades del Ejército de Tierra, la Marina y el Aire y se han utilizado medios de transporte, máquinas empujadoras, vehículos para evacuaciones de población en riesgo”, afirmó.

El Gobierno defiende la actuación de la UME y del Ejército

La ministra defendió con firmeza la respuesta del Gobierno y del conjunto de las Fuerzas Armadas, subrayando que la Unidad Militar de Emergencias (UME) estuvo reforzada en todo momento con recursos del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio. Según sus datos, hasta el 22 de agosto se realizaron 41 activaciones de la UME con un despliegue total de 5.600 efectivos y más de 2.000 medios, tanto ligeros como pesados.

En un gesto poco habitual, Robles inició su intervención proyectando durante 50 minutos los vídeos y publicaciones de la UME y del Ministerio de Defensa en la red social X, donde se recogían imágenes de operativos y despliegues en diferentes puntos del país. La ministra justificó esta exposición asegurando que “una imagen vale más que cien (sic) palabras” y que era necesario “poner en valor” la labor de los militares frente a quienes cuestionaban la actuación del Ejecutivo.

Desde el PP, la intervención de Robles fue criticada con dureza. El senador Fernando Gutiérrez le reprochó haber actuado “más como portavoz del PSOE que como ministra de Defensa” y acusó al Gobierno de priorizar la confrontación política antes que el envío de medios. Según la oposición, la respuesta del Ejecutivo fue “insuficiente y tardía”, y la UME, pese a su esfuerzo, se vio “superada” por la magnitud de la emergencia.

El PP sostiene que la petición de más efectivos y recursos obedecía a la situación inédita de los incendios, no a un cálculo político. En su réplica, Gutiérrez señaló que, tras las palabras de Feijóo el 15 de agosto, el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el envío adicional de 500 militares de Infantería de Marina, lo que a su juicio demuestra que la presión fue necesaria para activar más recursos.

Una crisis con tintes inéditos

Robles describió los incendios de este verano como una situación “inédita” en los 20 años de existencia de la UME, tanto por la virulencia como por la simultaneidad de los focos. La ministra destacó que la emergencia ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de todas las administraciones y defendió que, pese a las críticas, el Estado reaccionó con “rapidez” y coordinación, mientras que “algunos se sientan cómodos en el ruido”.

Más allá de las acusaciones cruzadas, la polémica refleja el choque entre Gobierno y oposición en un contexto de máxima presión social y territorial. Mientras el Ejecutivo insiste en que las peticiones del PP buscaban generar “ruido político”, los populares sostienen que la prioridad debía ser reforzar de inmediato los medios disponibles, aunque ello supusiera exceder lo ordinario.

El debate abierto por Robles pone sobre la mesa una cuestión de fondo: la gestión de emergencias no puede convertirse en un campo de batalla partidista. La ministra ha reprochado a Feijóo y a los presidentes autonómicos populares “dar lecciones” mientras técnicos y militares actuaban sobre el terreno, mientras que la oposición acusa al Gobierno de parapetarse en la propaganda y responder tarde.

Lo cierto es que la emergencia ha evidenciado las tensiones entre administraciones y la dificultad de articular una respuesta unitaria cuando las decisiones técnicas se mezclan con los cálculos políticos. En este escenario, el verdadero reto será garantizar que la prevención y la gestión de crisis futuras se mantengan al margen del ruido y respondan únicamente a criterios operativos y de seguridad para la población. @mundiario

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