Los mártires beatificados murieron por su fe pero tuvieron verdugos políticos

En Tarragona se celebró la mayor beatificación de la historia de la Iglesia en España.
En Tarragona se celebró la mayor beatificación de la historia de la Iglesia en España.

La autora comenta que algunos medios han intentado ver en el reciente acto de la beatificación de medio millar de mártires un acto de exaltación del franquismo. Es crítica.

Los mártires beatificados murieron por su fe pero tuvieron verdugos políticos

Algunos medios han intentado ver en el reciente acto de la beatificación de medio millar de mártires un acto de exaltación del franquismo. Nada más lejos de la realidad.

El paroxismo de la necedad e ignorancia ha llegado de la mano no sólo de Gaspar Llamazares que ha negado la persecución religiosa guerracivilista como los neonazis niegan el Holocausto, sino incluso de varios grupos de cristianos que evidentemente desconocen el significado cristiano de la palabra mártir, y además no tienen las mínimas nociones de Historia.

Mártir para el cristianismo es aquel creyente que muere por defender la fe de Cristo, y los asesinatos de sacerdotes, monjas y católicos por el mero hecho de serlo fueron tan habituales en la zona republicana que constituyeron una de las persecuciones religiosas más importantes de Occidente desde la época del Imperio Romano. Con el agravante que los asesinatos llevaban asociados torturas y tormentos previos a la muerte, lo que se conoce con el nombre de martirio. La justificación de estos terribles hechos se ha basado en las vinculaciones de la iglesia con los grupos de poder “La religión es el opio del pueblo” que generarían una “lógica” furia anticlerical, que fue consustancial al liberalismo español desde la caída del Antiguo Régimen. Aunque la verdad es difícil constatar esta íntima conexión con el poder en incomunicadas monjas de clausura o humildes frailes de conventos…, y sobre todo en la justificación del horror “técnico” de un número muy elevado de martirios, de un sadismo difícilmente superable.

“Murieron” ,“fueron víctimas”, “cayeron”… 

Curiosamente en todos los medios, estos religiosos beatificados, “murieron” ,“fueron víctimas”, “cayeron” … pero el verdugo no aparece por ningún sitio, como si hubieran muerto por un virus letal. Se evita señalar a los responsables, cuando sin embargo no les tiembla el pulso para culpar a Franco por la contienda bélica y la represión posterior. La Vanguardia titula “Murieron por su fe pero no por política” ¿Ah no? ¿Quién fue acaso el responsable de las muertes de estos inocentes, sino políticos de entonces que no se quiere señalar?

Las cifras varían según las fuentes, pero superan ampliamente los diez mil, sin contar a aquellos que no siendo religiosos “de oficio” hubieran muerto sólo por su confesión religiosa que elevaría la cifra sustancialmente. Y también es una realidad que en el bando nacional hubo sacerdotes ejecutados, concretamente 16 curas vascos, y un clérigo menorquín -Jeroni Aloma – con lo que podemos hacer una comparativa numérica, pero lo más importante, y lo que viene al caso, no fueron ajusticiados por su fe, sino por su pertenencia o responsabilidad en acciones del bando contrario, lo que para la historiografía de izquierdas podría convertirlos en “mártires de la Libertad”, pero en ningún caso en mártires desde el punto de vista cristiano, ya que la fe de Cristo no fue la que les condujo al cadalso.

También al denunciar esta beatificación, se ha recordado a la Iglesia que debe condenar su apoyo al bando golpista. La iglesia no se posicionó del bando de Franco hasta meses después del golpe y el comienzo del estallido del conflicto bélico, concretamente a inicios de 1937 y muchos de estos asesinatos sucedieron en 1936. El apoyo al bando rebelde se explicaría en palabras textuales “porque los estaban masacrando” en el otro bando. Cuestíón de pura supervivencia. Y a la izquierda se le vuelve a llenar la boca acusando a la Iglesia de apoyar el golpe de estado contra la legalidad republicana, cuando el PSOE apenas año y medio antes fue igual de golpista contra la misma legalidad sacrosanta que tanto exaltan… lo que pasa que el golpe no triunfó y que se sepa no han pedido perdón ni tienen la intención de hacerlo.

También denuncian el “ injustificable” apoyo de la Iglesia durante la Dictadura…, pues ahora mismo les voy a dar una posible justificación… Uno de los objetivos del bando republicano, - y hay infinitos testimonios de hemeroteca de los propios protagonistas- era hacer la revolución,- antes o después de ganar la guerra según las facciones- e implantar un régimen socialista -. Y con sinceridad, viendo la situación de la Iglesia Católica en los países europeos en los que la revolución socialista sí había triunfado… era como para echarse a temblar. Además, olvidan que finiquitada la guerra fría, la iglesia española fue un bastión importante en los movimientos aperturistas democráticos del tardo franquismo, con un segmento de la iglesia alineado claramente con la oposición al régimen.

Pero vamos, como siempre, aquí se exige a la Iglesia que pida perdón, pero cuando los desmanes son de la izquierda aquí nadie tiene que pedirlo… y el colmo de la indignidad está en parte de la propia Iglesia, en este caso los obispos vascos cuando a propósito de esta beatificación sólo ven “la necesidad de homenajear a los ejecutados por el franquismo “pero sin embargo nunca estuvieron demasiado cerca de las víctimas de la banda terrorista, que tuvieron durante años a la vuelta de la esquina en todas sus villas y pueblos, incluso llegándose a negar a celebrar determinados funerales de las víctimas de ETA. Y lo de pedir al Papa Francisco la condena al franquismo… ¿Cuándo la izquierda pedirá perdón por la barbarie en que sumió a la Europa Oriental durante la segunda mitad del siglo XX?, con resultados por cierto bastante más represivos y sangrientos que la dictadura del ferrolano ... Es que algunos ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

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