La izquierda avisa a Sánchez: no habrá apoyo a un giro a la derecha para recuperar a Junts

Gabriel Rufián, portavoz de ERC. / Congreso de los Diputados
Los socios a la izquierda del PSOE advierten al presidente del Gobierno de que no permitirán concesiones a Puigdemont que impliquen retrocesos sociales o un viraje conservador para garantizar la legislatura.

El Gobierno vuelve a chocar con su propia geometría variable. Recuperar a Junts se ha convertido en una prioridad para La Moncloa tras semanas de tensión a raíz de la ruptura con el PSOE, pero cada movimiento hacia el partido de Carles Puigdemont provoca un terremoto inmediato entre las formaciones que sostienen la mayoría progresista.

El simple gesto de que Pedro Sánchez abriera la puerta a nuevas concesiones a Junts bastó para que Podemos, Sumar, Compromís y EH Bildu levantaran la mano. El temor compartido: que el Gobierno, en nombre de la estabilidad, asuma posiciones que consideran regresivas en materia de vivienda, derechos sociales, inmigración o multirreincidencia.

Podemos fue el más explícito. La secretaria general de los morados, Ione Belarra, denunció que el Ejecutivo corre el riesgo de “comprar la agenda ultrarracista” o las recetas antiocupación que Junts vincula al discurso de la derecha. Desde Sumar, los Comunes endurecieron aún más el mensaje: no aceptarán que la negociación con el independentismo sea la coartada para asumir “exigencias antisociales” de la patronal catalana.

El aviso no es retórico. La aritmética parlamentaria se ha vuelto aún más incierta desde que el exministro José Luis Ábalos, ahora en prisión preventiva, no puede votar. Un solo desmarque de la izquierda podría hacer caer al Gobierno en cualquier votación clave, incluso si logra arrastrar a Junts a la abstención o al apoyo puntual.

La advertencia es clara: si Sánchez se desplaza hacia la derecha para contentar a Junts, la mayoría progresista se puede romper por su flanco izquierdo.

La agenda que divide

Entre los puntos más sensibles están:

  • La ley de multirreincidencia, asociada por las izquierdas al discurso antiinmigración de la extrema derecha.
  • El seguro contra impagos en el alquiler, criticado por Sumar al considerar que no ataja el problema real: los precios abusivos.
  • La falta de avances en compromisos ya pactados, como la prórroga de contratos de alquiler o la regulación del alquiler de temporada.

En paralelo, Junts intensifica sus demandas en un contexto marcado por el ascenso de Aliança Catalana y por una competencia ideológica interna que empuja al partido hacia posiciones más duras, especialmente en materia migratoria y de seguridad.

Qué ofrece Sánchez: financiación autonómica y plurinacionalidad

Bildu respaldará los esfuerzos por recomponer la mayoría, pero avisa de que no apoyará ninguna medida que contradiga su agenda social: vivienda, protección social, derechos laborales. “Si se toman decisiones contrarias, nos posicionaremos frente a ellas”, insistenERC, por su parte, recuerda que Junts no toma decisiones por cumplimiento o incumplimiento, sino por “intereses empresariales e ideológicos”. Un mensaje directo al corazón del diagnóstico de Moncloa.

El presidente intenta equilibrar la balanza. En Cataluña prometió un nuevo sistema de financiación autonómica con “más recursos” y un reconocimiento de “las singularidades” del territorio. También refuerza la agenda plurinacional, donde sí encuentra sintonía con sus socios.

Pero la izquierda teme que, a cambio, Sánchez ceda en áreas que consideran innegociables, justo cuando el Gobierno necesita mantener cohesionado el bloque para avanzar reformas estructurales.

El riesgo real: parecer un final de legislatura

En Podemos califican la estrategia del Gobierno como un “salto de mata permanente” sin rumbo claro. En privado advierten de que la crisis abierta por el caso Ábalos y un clima mediático adverso pueden instalar la percepción de un Ejecutivo en cuenta regresiva, incluso si queda la mitad de la legislatura por delante.

La pregunta que flota sobre la política española es sencilla y, al mismo tiempo, endiablada: ¿puede Sánchez recuperar a Junts sin perder a su izquierda? La estabilidad de la legislatura depende de conseguir una respuesta que, por ahora, no tiene garantizada.

En un tablero donde cada concesión provoca un desequilibrio inmediato, el Gobierno navega con la manta cada vez más corta. Y con un invierno político que promete ser especialmente frío. @mundiario