Aliança Catalana empata con Junts y emerge como tercera fuerza mientras Puigdemont se hunde
El último Barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), el equivalente catalán al CIS, confirma un escenario político impensable hace apenas un año: Aliança Catalana ya iguala a Junts en escaños —entre 19 y 20— y se consolida como tercera fuerza en el Parlament. El ascenso fulgurante de la formación de Sílvia Orriols contrasta con el desplome de Junts per Catalunya, que perdería entre 15 y 16 diputados respecto a las autonómicas de 2024.
Este sorpasso técnico no se traduce todavía en intención directa de voto, donde Orriols sigue por detrás, pero en términos de representación parlamentaria marca un punto de inflexión. La encuesta certifica que la ruptura de Junts con el PSOE no ha frenado el trasvase de apoyos hacia Aliança Catalana, un fenómeno que inquieta al espacio posconvergente desde hace meses.
El sondeo mantiene al PSC como ganador claro de unas hipotéticas elecciones catalanas, con una horquilla de entre 38 y 40 diputados. Aun así, el partido de Salvador Illa acusa un ligero retroceso respecto a sus 42 escaños actuales y evidencia que la presidencia de la Generalitat no se traduce en un impulso electoral automático.
El CEO detecta dudas entre parte del electorado socialista, que percibe una coyuntura de baja tensión política en la que el independentismo ya no actúa como un movilizador determinante.
#Cataluña 🟡🔴🟡 – encuesta CEO: Aliança Catalana 🪼 se dispara y se acerca a la segunda posición, amenazando a ERC 🍋 y Junts 🍈
— EM-electomania.es (@electo_mania) November 24, 2025
🌹 PSC: 38-40
🍋 ERC: 22-23
🪼 AC: 19-20
🍈 Junts: 19-20
🥦 Vox: 13-14
💧 PP: 12-13
🟣 Comuns: 5-6
🍍 CUP: 4
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ERC remonta y supera a un Junts en caída libre
En paralelo, ERC recupera terreno y se ubica como segunda fuerza con entre 22 y 23 diputados. Los republicanos capitalizan parte del voto que pierde el PSC y muestran mayor estabilidad que sus dos competidores directos en el espacio soberanista.
Junts, por el contrario, confirmaría la mayor debacle electoral de su historia reciente. El CEO detalla un dato demoledor: el 20 % de quienes votaron a Puigdemont en mayo de 2024 optarían ahora por Aliança Catalana, y solo un 25 % afirma que repetiría su apoyo. La fidelidad de voto de Junts es la más baja de todos los partidos analizados.
Aliança Catalana no solo absorbe desencanto dentro del independentismo. También retendría votantes provenientes de Vox, PP, ERC y, en menor medida, del PSC. Esta transversalidad explica su crecimiento explosivo y su consolidación en los territorios donde ya gobierna, especialmente en Ripoll.
Además, Orriols supera en popularidad a Puigdemont, con un 42 % de aprobación frente al 38 % del expresident, un dato simbólico del cambio de liderazgos dentro del soberanismo más identitario.
El bloque de derechas y el independentismo pierden mayorías
El barómetro sitúa a Vox como quinta fuerza, con entre 13 y 14 diputados, por delante del PPC, que caería a 12-13 escaños. En la parte baja, Comuns mantendría sus seis escaños y la CUP se quedaría con 3-4. Entre Aliança Catalana y la ultraderecha española podrían sumar hasta 34 escaños, pero este crecimiento no permite articular mayorías. El independentismo, incluso en combinaciones políticamente inviables que incluyeran a Aliança, tampoco alcanzaría los 68 escaños necesarios.
A pesar del desgaste del PSC, el CEO mantiene abierta la opción de reeditar la actual mayoría de investidura. PSC, ERC y Comuns sumarían entre 66 y 69 escaños, según la horquilla, lo que permitiría al Govern asegurar la estabilidad parlamentaria por la vía progresista.
Es la parte baja de la proyección —66 diputados— la que refleja el riesgo para Illa: el partido socialista podría perder la capacidad de garantizar la mayoría absoluta.
El golpe a Junts también llega al Congreso
El informe del CEO apunta que el deterioro de Junts no se limita al Parlament. En unas futuras elecciones generales, la formación perdería uno o dos de sus siete escaños en el Congreso, mientras que ERC podría mejorar su representación hasta los 10 diputados.
Aunque Aliança Catalana no tiene trayectoria estatal, la encuesta revela que su tendencia al alza impacta de lleno en todo el equilibrio del espacio soberanista. El crecimiento de la formación de Orriols abre un nuevo escenario en Cataluña: una extrema derecha independentista con peso estructural, capaz no solo de absorber voto identitario, sino también de tensionar al resto del sistema político. Junts afronta una crisis estratégica de gran calado, mientras ERC consolida una recuperación que parecía improbable hace meses.
Para Salvador Illa, el reto es doble: gestionar la Generalitat con estabilidad parlamentaria y frenar la erosión electoral antes de que la fragmentación del bloque independentista vuelva a alterar la correlación de fuerzas en un Parlament cada vez más imprevisible. @mundiario





