El PP exige elecciones anticipadas y pone a Junts y ERC contra las cuerdas
Alberto Núñez Feijóo ha elevado este sábado el tono de su ofensiva política contra Pedro Sánchez y sus socios de coalición, instando directamente a Junts y ERC a actuar “con decencia” y permitir que España viva elecciones generales anticipadas. Lo hace en un momento en que la presión judicial sobre el Gobierno alcanza un punto histórico: la entrada en prisión de José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García ha abierto un nuevo capítulo de incertidumbre y confrontación política, y Feijóo no deja pasar la oportunidad de capitalizarlo.
El líder del Partido Popular ha optado por un camino estratégico: no presentar él mismo la moción de censura, pero sí empujar a los aliados de Sánchez a que faciliten su convocatoria. “No quiero ser presidente del Gobierno, lo que quiero es que me elijan los españoles en las urnas”, ha declarado en Burgos, insistiendo en que la moción instrumental —una herramienta para convocar elecciones tras aprobarla— es el mecanismo que considera más legítimo.
Feijóo ha lanzado un mensaje directo y provocador: “Amigos vascos y catalanes, cuando dicen que se están rompiendo las costuras de la coalición... si usted está con la decencia, deje que se convoquen elecciones en España”. Es un reto público, que no solo apunta a Junts, la formación de Carles Puigdemont, sino también a ERC y otros socios de investidura que hasta ahora han mantenido un apoyo firme al Ejecutivo, pese a las acusaciones de corrupción que han sacudido al PSOE.
La respuesta de Junts no se ha hecho esperar. Jordi Turull, secretario general del partido, recriminó a Feijóo su apelación a los empresarios: “Tiene la osadía de venir a Cataluña a pedir ayuda a los empresarios. A ellos no les tiene que pedir ayuda, sino perdón, por el maltrato sistemático que sufrieron durante sus años de Gobierno”. Con ello, los intentos de Feijóo de generar un frente amplio que presione a Sánchez se topan con un muro de rechazo que, por el momento, no cede.
Hayan votado a quienes hayan votado, todos los españoles están llamados a decir mañana que quieren acabar con un gobierno indecente y que tenemos derecho a tener un gobierno decente. pic.twitter.com/osUd965nI9
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) November 29, 2025
La estrategia de Feijóo: presión política y social
A pesar de este rechazo, el PP intensifica la presión social. Este domingo se celebra en Madrid una concentración convocada por el partido bajo el lema “Efectivamente, ¿mafia o democracia?”, en la que Feijóo pretende movilizar a ciudadanos “hartos” del Gobierno y reclamar el derecho a decidir en las urnas. La manifestación busca capitalizar el descontento popular y se prevé la participación de expresidentes del partido y barones autonómicos, consolidando la narrativa de que la corrupción ha alcanzado niveles inéditos en España.
La fórmula de Feijóo combina política de alto voltaje con un componente emocional: apela a la indignación ciudadana frente a la corrupción, pero evita asumir directamente la responsabilidad de liderar la moción de censura. Su mensaje es claro: el PP no busca ocupar el Gobierno por la vía parlamentaria, sino convocar elecciones anticipadas que legitimen su aspiración presidencial en las urnas.
Un pulso con los socios del Gobierno
El desafío lanzado a Junts y ERC no es solo retórico. Feijóo trata de transformar las diferencias internas del Ejecutivo en un instrumento de presión, con el objetivo de debilitar la coalición desde dentro y abrir la puerta a elecciones anticipadas. La reacción de los socios, prudente pero firme, refleja la complejidad de un escenario político en el que los equilibrios territoriales y partidistas marcan la pauta.
La manifestación de este domingo será una prueba del alcance real del mensaje de Feijóo. Con consignas que apelan a la decencia y al derecho a votar, el PP intenta convertir la judicialización del PSOE en un argumento de movilización social, reforzando la narrativa de que solo las urnas pueden restaurar la legitimidad democrática. @mundiario