IU y Sumar apuran el plazo para cerrar Por Andalucía mientras Podemos consulta a sus bases
La política andaluza vive horas decisivas. A menos de 48 horas del cierre oficial para registrar coaliciones electorales, Por Andalucía ha convocado a todas las fuerzas implicadas, incluido Podemos, para una reunión que determinará su configuración final.
El movimiento responde al giro reciente de los morados, que tras meses al margen del proceso han mostrado ahora disposición a negociar su entrada. La urgencia es apremiante, el margen temporal obliga a decisiones rápidas, pero también incrementa el riesgo de acuerdos frágiles o que dejen flecos pendientes.
La votación exprés a las bases andaluzas de Podemos, planteada en términos genéricos sobre la construcción de una candidatura “lo más amplia posible”, busca legitimar un cambio de posición que llega tras resultados electorales adversos en otras comunidades. Ese giro de guion se produce después de que los morados se quedaran sin diputados en Aragón, con un 0,94 % del voto, y en Castilla y León, con un 0,74 %.
Este movimiento puede interpretarse en dos direcciones. Por un lado, como un intento genuino de recomponer la unidad de la izquierda alternativa, pero también como una estrategia para evitar el coste político de quedar fuera de una coalición que, aun con limitaciones, sigue siendo el principal vehículo electoral del espacio.
El reparto de poder: el verdadero nudo de la negociación
Más allá de los discursos sobre unidad, el principal escollo sigue siendo el encaje en las listas. Izquierda Unida (IU), como fuerza dominante dentro de Por Andalucía, ya ha cerrado un reparto que le otorga el liderazgo en la mayoría de provincias, con el coordinador federal Antonio Maíllo al frente.
La entrada tardía de Podemos obliga a reabrir ese equilibrio. La cuestión clave es si habrá margen para integrar a sus candidatos sin desestabilizar un acuerdo ya avanzado. El precedente de 2022, cuando las tensiones dejaron a Podemos fuera del registro formal, sigue muy presente y actúa como advertencia.
Mientras se negocia la posible incorporación de Podemos, Movimiento Sumar e IU continúan avanzando en su estrategia conjunta, en la que esta comunidad va de la mano de Iniciativa del Pueblo Andaluz y el Partido Verde (antigua Equo). La convocatoria de un acto político en Sevilla junto a otras fuerzas del espacio progresista refuerza la idea de que existe un núcleo consolidado que no depende exclusivamente de los morados.
El riesgo de la fragmentación electoral
El contexto electoral añade presión a todas las partes. La posible exclusión de Podemos de la coalición no solo tendría implicaciones orgánicas, sino también mediáticas y electorales, como la pérdida de visibilidad en debates o una mayor dispersión del voto.
A ello se suma la presencia de Adelante Andalucía, que concurrirá en solitario, consolidando un escenario en el que la fragmentación podría penalizar al conjunto del espacio a la izquierda del PSOE.
El desenlace de la reunión del jueves será clave, pero no definitivo. Incluso si se alcanza un acuerdo, quedará por ver si este responde a una estrategia de alcance nacional o simplemente a una alianza de conveniencia marcada por la urgencia electoral. @mundiario





