La ruptura en la izquierda alternativa deja a Podemos y Sumar fuera de las Cortes de Castilla y León

La división entre los morados y la coalición de Izquierda Unida, En Común, unida al fenómeno de voto útil en favor del PSOE, ha provocado que ambas candidaturas queden fuera de las Cortes autonómicas a meses de las elecciones en Andalucía.
Juan Gascón, candidato de IU-Sumar-Verdes en Castilla y León y Miguel Ángel Llamas, candidato de Podemos-Alianza Verde. / Mundiario
Juan Gascón, candidato de IU-Sumar-Verdes en Castilla y León y Miguel Ángel Llamas, candidato de Podemos-Alianza Verde. / Mundiario

Los resultados electorales en Castilla y León suponen un punto de inflexión para la izquierda alternativa en la comunidad. Por primera vez en casi 20 años, ninguna fuerza situada a la izquierda del PSOE obtiene representación en las Cortes autonómicas. La fractura del espacio progresista ha sido determinante para este desenlace.

La candidatura impulsada por Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo, encabezada por Juan Gascón, obtiene alrededor del 2,2 % de los votos, mientras que Podemos, liderado en la comunidad por Miguel Ángel Llamas, se queda en un 0,74 %.

La suma de ambas candidaturas apenas alcanza un 3 % del voto, muy lejos del 5,1 % que obtuvo Unidas Podemos en 2022, cuando concurría como coalición unitaria y logró un procurador en la figura de Pablo Fernández, actual secretario de Organización de los morados.

El contraste con el pasado sale a relucir también si se recuerda el auge de este espacio político en 2015, cuando Podemos logró 10 procuradores y más del 12 % del voto, consolidándose como tercera fuerza en la comunidad.

El voto útil se concentra en el PSOE

La fragmentación del espacio político ha sido uno de los factores más determinantes en el resultado. La incapacidad de alcanzar un acuerdo entre Podemos y el bloque formado por IU y Sumar provocó que la izquierda alternativa se presentara en dos candidaturas separadas, dividiendo un electorado ya reducido.

La ruptura responde en gran medida a estrategias nacionales divergentes. La dirección de Podemos, encabezada por Ione Belarra, mantiene su apuesta por competir de forma independiente en unas hipotéticas elecciones generales, mientras que IU y Sumar se volcaron con Más Madrid y los comunes a crear un nuevo frente amplio de la izquierda progresista, sin cabeza de cartel definida tras el paso a un lado dado por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Este desacuerdo estratégico ha tenido consecuencias electorales inmediatas.

Además de la división interna, otro factor decisivo ha sido el trasvase de votos hacia el PSOE. Ante el escenario de un posible gobierno de derechas del PP, apoyado por Vox, una parte del electorado progresista optó por concentrar su apoyo en la candidatura socialista encabezada por Carlos Martínez.

El fenómeno del voto útil ha sido reconocido incluso por los propios dirigentes de las formaciones afectadas. Gascón señaló que una parte significativa del electorado progresista se movilizó para reforzar al PSOE ante el temor al avance de la derecha. Este comportamiento electoral explica en parte el buen resultado socialista en la comunidad tras la debacle electoral en Extremadura y Aragón, y la desaparición de sus socios en el Congreso de los Diputados.

Resultados especialmente duros para Podemos

Dentro de este escenario adverso, el resultado de Podemos es particularmente significativo. El partido obtiene uno de los peores resultados de su historia autonómica, con menos del 1 % del voto en Castilla y León. El dato se suma a otros retrocesos y amplía la lista de parlamentos autonómicos donde la formación ha perdido representación, ya 11 toda vez que la única diputada morada en Asturias abandonó la militancia.

Llamas asumió públicamente la responsabilidad del resultado, que calificó como “nefasto”, y pidió una reflexión interna para analizar las causas del desplome electoral. “Pido disculpas por los errores que he cometido. Es importante hacer ahora una reflexión colectiva y personal para analizar lo que ha pasado. Es necesario hacer balance y autocrítica”, dijo el cabeza de lista de Podemos.

La pérdida de influencia territorial complica la estrategia del partido de cara a las elecciones en Andalucía de mayo o junio, especialmente si mantiene su intención de concurrir en solitario en las generales con la exministra de Igualdad y actual eurodiputada, Irene Montero, como cabeza de cartel.

IU y Sumar tampoco logran capitalizar el espacio

La candidatura conjunta de IU y Sumar, bajo la marca de En Común, tampoco ha conseguido consolidarse como alternativa dentro del electorado progresista. A pesar de superar claramente a Podemos en votos, su resultado queda lejos de las expectativas de retener a su único procurador en las Cortes. La coalición no logra alcanzar el umbral necesario para disputar el escaño en Valladolid, la circunscripción donde tenía mayores posibilidades.

Desde el entorno de Sumar se insiste en que los resultados refuerzan la necesidad de construir candidaturas amplias de unidad, capaces de agrupar a todo el espacio político situado a la izquierda del PSOE. Más allá del resultado concreto en Castilla y León, la desaparición parlamentaria de la izquierda alternativa tiene consecuencias políticas que comenzarán a verse en los próximos días.

Las elecciones autonómicas se interpretan como un aviso para el futuro del espacio progresista en España. La fragmentación electoral, combinada con el peso del voto útil al PSOE, puede reducir de forma significativa la representación de estas fuerzas si no se articulan fórmulas de cooperación. @mundiario

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