Israel agrava la crisis diplomática retirando a su embajadora por las declaraciones de Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su visita al kibbutz de Beeri a J´lem junto al primer ministro de Bélgica, Alexander de Croo. | Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su visita al kibbutz de Beeri a J´lem junto al primer ministro de Bélgica, Alexander de Croo. | Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

El Ministerio de Exteriores israelí ha decidido llamar a su representante diplomática a consultas después de que Sánchez pusiera en duda que Tel Aviv cumple con el derecho internacional humanitario.

Israel agrava la crisis diplomática retirando a su embajadora por las declaraciones de Sánchez

La crisis diplomática entre Israel y España escala con un nuevo episodio provocado por las declaraciones del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Tel Aviv ha decidido retirar temporalmente a su embajadora en España, Rodica Radian-Gordon, en una nueva muestra de enfado tras las últimas declaraciones de Sánchez, en una entrevista televisada en directo, en la que puso en tela de juicio que el Ejército israelí esté realmente respetando el derecho internacional humanitario en Gaza.

Tras las declaraciones del presidente del Gobierno, el ministro de Exteriores israelí, Eli Cohen, ha defendido en un duro mensaje publicado en X (antiguo Twitter) que su país cumple con los estándares internacionales de guerra y ha reiterado que Hamás es “el único responsable” de la situación bélica actual en la Franja de Gaza tras los ataques terroristas del 7 de octubre que dejaron más de mil civiles y soldados israelíes muertos.

“Tras las indignantes palabras del presidente del Gobierno de España, que repite acusaciones infundadas, decidí llamar a la embajadora de Israel en España para que volviera a consultas en Jerusalén”, anunció Cohen. Se espera que Rodica-Gordon permanezca en España los próximos días para después volar de vuelta a Israel.

Además, el anuncio de Cohen se produce apenas horas después de que el primer ministro Benjamín Netanyahu hubiera convocado nuevamente a la embajadora española en Israel, Ana Salomón, para otra “reprimenda” diplomática por las “vergonzosas” declaraciones de Sánchez en la entrevista dada en exclusiva a TVE, la primera desde su debate de investidura y la gira del líder socialista por Oriente Próximo.

España había dado por zanjada la crisis con Israel

Durante la entrevista, Sánchez defendió las palabras que pronunció en compañía del primer ministro belga, Alexander de Croo, y en representación de Bruselas al ostentar la presidencia temporal del Consejo Europeo, en las que criticó abiertamente a Israel por su ofensiva militar en Gaza. Sus declaraciones desataron el malestar de Tel Aviv, quien convocó a la embajadora española para pedir explicaciones por las palabras de Sánchez, que los israelíes consideraron “infundadas” y que alinean a España con “apoyar al terrorismo”.

Sánchez se justició diciendo que “los países amigos también tienen que decirse las cosas”, y ha afirmado que igual que ha condenado el ataque terrorista de Hamás “con la misma convicción” debe hacerle saber a Tel Aviv que su respuesta no está siendo sustentada en el derecho internacional humanitario. “Con las imágenes que estamos viendo y el número creciente, sobre todo de niños y niñas que están muriendo, tengo francas dudas de que estén cumpliendo” ha admitido Sánchez.

Inmediatamente después de eso, el líder del PSOE quiso dejar claro que durante su estancia en Israel pudo ver un “vídeo muy duro” del ataque terrorista de Hamás. Pero el Gobierno israelí le ha recriminado a Sánchez que se pronuncie de esa manera en el mismo día en el que el grupo islamista palestino reivindicara que una unidad de sus milicianos atacara una parada de autobús en Jerusalén con un tiroteo que dejó tres personas muertas y ocho heridas.

La embajadora española fue citada la semana pasada por la Cancillería israelí para una reprimenda que provocó el rechazo de Madrid. El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, tachó las críticas israelíes de “falsas e inaceptables”. Pero días después quiso dar carpetazo al asunto aludiendo que la crisis estaba “zanjada”. Las declaraciones de Sánchez nuevamente reavivaron el malestar menos de una semana más tarde, y justo unos días después de que se reuniera con Cohen en los márgenes de la cumbre de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en Skopje, en Macedonia del Norte. @mundiario

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