Israel bombardea la unidad de élite de Hamás que encabezó las infiltraciones

De acuerdo con las Fuerzas Armadas del Estado judío, la misión del comando de Nujba era llevar a cabo operaciones complejas como emboscadas, redadas y acciones de sabotaje
Barrio de Gaza destruido por los bombardeos. / UNRWA.
Barrio de Gaza destruido por los bombardeos. / UNRWA.

Israel continúa con su ofensiva de represalia contra el grupo islamista Hamás, que el fin de semana perpetró un ataque terrorista sin precedentes en la historia del país que ha dejado más de 1.300 muertos en suelo israelí. El Ejército israelí, después de arrasar la periferia de la Franja de Gaza con una serie de ataques con misiles, ha conseguido golpear en la madrugada la base de una unidad de élite de la organización palestina que encabezó la matanza de civiles en Israel.

El Ejército de Israel confirmó que bombardeó exitosamente el centro de mando de la unidad Nujba, que estaba integrado “por terroristas seleccionados por altos funcionarios de Hamás” y que encabezaron la matanza de civiles en ciudades, kibutz y terminó con el secuestro de un centenar y medio de ciudadanos israelíes y extranjeros el fin de semana pasado.

De acuerdo con las Fuerzas Armadas del Estado judío, la misión del comando de Nujba era llevar a cabo operaciones complejas como emboscadas, redadas y acciones de sabotaje, entre otras tácticas contra Israel. El Ejército también confirmó que, con el bombardeo de esta madrugada al centro de mando de la unidad de élite, también asesinaron a Mohammed Abu Shamla, un alto mando de la división naval de Hamás.

El balance de víctimas se ha equiparado este jueves por primera vez desde el comienzo del ataque terrorista de Hamás. El número de muertos de la escalada bélica desde el sábado asciende a 1.300 víctimas de cada lado de la frontera, aunque posteriormente el Ministerio de Sanidad palestino elevó la cifra de muertes a 1.400. La cifra de heridos en Israel es de 3.200 personas, mientras que tras los bombardeos sobre la Franja el total asciende a más de 6.000. Los datos podrían aumentar en cada bando, primero por la posible invasión terrestre israelí contra Gaza, y por la posibilidad de que estalle un nuevo escenario de conflicto en el norte con la incursión de las milicias chiitas libanesas y proiraníes de Hezbolá, así como el lanzamiento de cohetes desde Siria.

El ataque contra las fuerzas de alto rango de Hamás coincidió con la llegada del secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, en su visita a la ciudad de Jerusalén. El jefe de la diplomacia estadounidense ha garantizado que su país nunca dejará solo a Israel, pero también pidió personalmente al primer ministro, Benjamín Netanyahu, que evite perjudicar a la población civil en Gaza cuando se avecina una campaña militar poderosa.

Al mismo tiempo, y desde Cisjordania, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, ha condenado la violencia contra civiles tanto de los ataques de Hamás contra Israel, así como las represalias de Tel Aviv contra la Franja, donde gobierna el grupo terrorista con mano férrea. “Rechazamos los asesinatos o abusos contra civiles en ambos bandos porque vulneran la moral, la religión y el Derecho Internacional”, ha declarado Abbas a la agencia de noticias oficial palestina Wafa. @mundiario

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