La guerra entre Israel y Gaza reaviva las dudas sobre la marcha de la economía mundial
El FMI advierte del peligro de un repunte de la inflación si persiste el conflicto bélico en Oriente Medio y EE UU admite que esta nueva crisis plantea “preocupaciones adicionales”.
La guerra entre Israel y Gaza reaviva las dudas sobre la marcha de la economía mundial, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que advierte del peligro de un repunte de la inflación si persiste el conflicto bélico en Oriente Medio. A su vez, EE UU admite que esta nueva crisis plantea “preocupaciones adicionales”.
El FMI ya ha emitido una advertencia en su última evaluación económica que sugiere que el crecimiento económico global se encuentra en un proceso de ralentización, y se anticipa un panorama económico menos prometedor para el próximo año. Según las proyecciones del FMI, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial se situaría en un modesto 3.5% para el presente año, seguido de un más modesto 2.9% para el próximo año. Estas cifras están notoriamente por debajo de los niveles históricos y han llevado a la institución a calificar el panorama económico global como "mediocre".
Esta llamada a la acción del FMI llega en un contexto de años marcados por la expansión monetaria y el gasto fiscal extraordinario en muchos países. Ahora, el FMI está instando a los gobiernos de todo el mundo a ejercer mayor disciplina presupuestaria. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, ha hecho un llamado a los bancos centrales para que mantengan una actitud de cautela, mientras que alienta a las naciones a fortalecer sus reservas fiscales para hacer frente a desafíos económicos que puedan surgir en el futuro. Georgieva ha advertido que las crisis se están convirtiendo en "la nueva normalidad" y ha subrayado que los tipos de interés deberán mantenerse en niveles más altos durante un período de tiempo prolongado.
A pesar de que algunas economías, como la de Estados Unidos, han logrado sortear mejor los desafíos económicos recientes en comparación con Europa o China, el crecimiento económico a medio plazo se ha visto afectado. De acuerdo con las estimaciones del FMI, se espera que para el año 2028, el crecimiento del PIB mundial alcance un modesto 3.1%. Esto representa una disminución de medio punto porcentual con respecto a las proyecciones previas a la pandemia y casi dos puntos por debajo del ritmo de crecimiento observado antes de la crisis financiera de 2008.
Otro aspecto que preocupa es el alto nivel de deuda pública que podría afectar las finanzas de muchas naciones en los próximos años. Además, se vislumbra un repunte en la pobreza extrema, lo que subraya la necesidad de que se tomen medidas coordinadas a nivel global.
El aumento de los precios del petróleo, agravado por el conflicto en Israel, agrega presión a la inflación y complica la tarea de los bancos centrales, que podrían verse obligados a mantener los tipos de interés en niveles más altos de lo previsto. Incluso antes de los eventos recientes en Oriente Medio, el FMI ya preveía que la inflación no regresaría a niveles sostenibles en la mayoría de los países hasta el año 2025. Esto representa un desafío adicional tanto para las familias como para las empresas, y tiene un impacto en los costos relacionados con la deuda pública.
En el caso de España, las perspectivas económicas son mixtas. Se proyecta un crecimiento del 2.5% para este año, pero se espera una desaceleración al 1.7% en 2024. Aunque el país continúa superando la media de la zona euro, las previsiones del gobierno para el próximo año (2.4%) están por encima de las estimaciones del FMI. Sin embargo, el FMI respalda los planes del Gobierno español de reducir el déficit al 3% del PIB en 2024.
Las autoridades económicas a nivel mundial se enfrentan, por tanto, a un panorama económico complicado. El aumento de los precios de la energía en medio de la transición hacia una economía más verde, la necesidad de mantener los tipos de interés en niveles elevados y la importancia de realizar ajustes fiscales con prudencia hacen que la cooperación multilateral y las reformas destinadas a impulsar el crecimiento a medio plazo sean esenciales en este contexto económico incierto. No se vislumbra un camino sencillo, y la cautela y la preparación son esenciales en estos tiempos de turbulencia económica global. @mundiario

