Tensión en el Gobierno por la quita de la deuda autonómica: Junts y el PP amagan con tumbarla
El plan del Gobierno para condonar 83.000 millones de euros de la deuda autonómica de todas las comunidades ha generado un nuevo foco de tensión en la legislatura. A pesar de haber pactado inicialmente con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) la condonación de 17.000 millones a la Generalitat, la decisión de extender esta medida a todas las comunidades ha sido recibida con escepticismo por parte de Junts per Catalunya y el Partido Popular (PP), que amenazan con bloquear la iniciativa en el Congreso.
El Ejecutivo confiaba en que la medida reforzaría la estabilidad de la legislatura y permitiría aliviar las cargas financieras de las autonomías. Sin embargo, Junts, rival histórico de ERC dentro del independentismo catalán, ha expresado su rechazo al considerar que el perdón de la deuda debería ser exclusivo para Cataluña. “El café para todos no es la opción de Junts”, declaró su portavoz en el Parlament, Mònica Sales, quien insistió en que su partido aboga por una condonación total de la deuda catalana con el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), cifrada en 73.000 millones de euros.
En paralelo, el PP también ha anunciado su oposición a la medida, a pesar de que beneficiaría a comunidades bajo su administración como Andalucía (18.000 millones) y la Comunidad Valenciana (11.000 millones). La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado que Madrid solo recibiría 8.000 millones mientras otras autonomías con mayor endeudamiento obtendrían un alivio superior. Desde el Gobierno, el ministro Óscar López respondió con ironía que “a mí me encantaría que me perjudicaran quitándome la hipoteca”.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha iniciado una ofensiva para presionar al PP y forzar un cambio de postura, argumentando que el rechazo a la medida podría generar descontento en las autonomías gobernadas por los populares. “El PP tiene que aclarar si está por condonar o por condenar, si quiere condonar o quiere condenar a todos los ciudadanos de sus autonomías al no aceptar una iniciativa que puede mejorar su situación económica”, afirmó Pilar Alegría, portavoz del Gobierno. La estrategia del PSOE pasa por desgastar la unidad del PP, confiando en que los presidentes autonómicos finalmente se vean obligados a aceptar el alivio financiero.
Sumar cuestiona la quita de la deuda
Pero la propuesta también ha generado fricciones dentro de Sumar, socio minoritario de la coalición del Gobierno. La portavoz del grupo, Verónica Barbero, ha calificado la medida como “positiva pero insuficiente”, instando a una reforma integral del sistema de financiación autonómica para corregir desequilibrios estructurales que afectan a autonomías como la Comunidad Valenciana y Murcia. En la misma línea, Compromís ha anunciado su rechazo al considerar que la quita no atiende adecuadamente las necesidades de los valencianos, mientras que Chunta Aragonesista (CHA) ha pedido que Aragón reciba un trato más favorable.
El Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde el Gobierno tiene mayoría, debatirá este miércoles la propuesta, aunque el verdadero pulso político se librará en el Congreso, donde la ley que oficializará la condonación requerirá apoyos adicionales para salir adelante. La Moncloa intentará negociar con Junts para evitar un bloqueo, mientras mantiene la presión sobre el PP para que reconsidere su postura antes de la votación clave.
La condonación de la deuda autonómica, inicialmente concebida como una concesión a ERC, se ha transformado en un nuevo campo de batalla político que pone a prueba las alianzas del Gobierno y la coherencia interna del Partido Popular. Con un escenario de votación incierto, el desenlace de esta medida podría marcar un punto de inflexión en la legislatura y redefinir el equilibrio de fuerzas en el Congreso. @mundiario


