El Gobierno de Pedro Sánchez le planta cara a Ence, una industria contaminante
La Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar ha modificado el criterio del anterior Gobierno, presidido por Mariano Rajoy, y se niega a ampliar la concesión de la planta pontevedresa hasta 2073. La empresa reacciona con un duro ataque al Gobierno de España.
El Gobierno de Pedro Sánchez quiere revocar a Ence, una industria contaminante, la concesión de su planta de Pontevedra. Así, la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar ha modificado el criterio del anterior Gobierno de Mariano Rajoy y se niega a ampliar la concesión de la planta pontevedresa hasta 2073. El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, del BNG, había instado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a que "cumpla sus compromisos" y tramite "la anulación" de la prórroga a la planta de Ence en la ría. De entrada, el Gobierno desiste de defender la prórroga de Ence en los tribunales. Por su parte, Ence dice que peligran 400 empleos directos, si bien eleva a más de 4.000 los indirectos
La planta de celulosa de Ence en Pontevedra, asentada sobre terrenos de dominio público marítimo-terrestre, tenía una concesión otorgada por Orden Ministerial del 13 junio de 1958 con vencimiento el 29 de julio de 2018. Antes de rematar el plazo y con fecha 20 de enero de 2016, de forma fulminante y sorpresiva y con un gobierno provisional, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, otorgó la prórroga de la mencionada concesión por un período de 60 años, esto es, hasta el 8 de noviembre de 2073. Prórroga condicionada la realización de ciertas inversiones por un valor de 61 millones de euros (30 millones para incrementar la capacidad y mejorar la eficiencia de la fábrica, 27 millones para reducir el volumen del efluente, eliminar olores, ruidos y vapores y 4 millones restantes para integración paisajística de la fábrica).
El 28 de junio del 2016 Ence firmó un "pacto ambiental" con la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia donde vuelve incidir en avances en la factoría –señal de que los necesitaba– pero dejó en el aire concretar los detalles y cuantificar los avances a que se compromete.
Ence siempre cuidó las relaciones con el poder y en su consejo de administración tomaron asiento una ex-diputada del PP y ex ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino –percibió de Ence en el año 2017 un total de 86.000 euros–, y un ex director general de Montes y también ex conselleiro de la Xunta de Galicia, Carlos del Alamo, quien percibió ese año 101.000 euros, de ellos 44.000 por retribución fija y 57.000 en dietas). Su presidente es Juan Luis Arregui.
En el año 2017 la planta de Ence - Pontevedra produjo 434.654 toneladas de pasta de celulosa TCF. En el año 2018 aumentaría la producción en 30.000 t. y en el año 2019 en 40.000 t, gracias a la prórroga concedida, ahora en el aire. En la actualidad la producción de celulosa en Ence-Pontevedra representa la cuarta parte del total que se produce en España y el 1,2% de la producción de la Unión Europea. Destaca también la empresa en Pontevedra por ser autosuficiente en electricidad: genera 215 millones de kwh/año con la térmica de 35 MW de potencia.
El Gobierno de Pedro Sánchez se ha personado en los tres procedimientos que se siguen en la Audiencia Nacional acerca de la renovación de la concesión de la planta de celulosa de Ence en Pontevedra con la intención de revocar el permiso, que fue concedido por Mariano Rajoy. Ence, muy crítica con el Gobierno de España, expresa en un comunicado su rechazo ante el "inesperado cambio de criterio" del Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Ence (Energía y Celulosa) se dedica a la transformación de madera procedente de cultivos forestales para uso industrial. La producción de pasta de papel –pasta de celulosa– de sus fábricas de Pontevedra y Navia la convierte en líder europeo en fabricación de celulosa de eucalipto. El profesor Ramón Varela, colaborador de MUNDIARIO, denuncia que Ence y Finsa son privilegiadas por la política forestal de la Xunta. Destaca que si bien la mitad de la madera que se corta en España procede de Galicia, Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana, con mucho menos peso en la producción forestal, tienen mayor número de empresas centradas en la industria de la madera y en la fabricación de muebles.
Ence intentó negar datos de contaminación que previamente entregó a un registro oficial. A Ramón Varela, autor del artículo titulado A contaminación da ría de Pontevedra, en mans do Goberno de Pedro Sánchez, publicado en MUNDIARIO, le parece "increíble" que Ence no reconozca los datos que salen de la propia empresa para el Registro público PRTR. @mundiario