El Gobierno presentará los Presupuestos "cuanto antes"
El Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez se encuentra inmerso en una estrategia compleja, comparada con una partida simultánea de ajedrez, donde cada movimiento tiene implicaciones cruciales. Este juego político, en el que se busca aprobar los Presupuestos del Estado de 2024, se intensifica tras la reciente negociación y aprobación de la ley de amnistía. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda enfrió las expectativas al señalar que la presentación de los presupuestos no será inmediata, aunque sí se realizará "cuanto antes".
A pesar de las expectativas iniciales de que el camino estaba despejado para los presupuestos después del acuerdo sobre la ley de amnistía, el Ministerio de Hacienda ha subrayado la necesidad de prudencia. La vicepresidenta primera, María Jesús Montero, indicó que las conversaciones con los grupos para garantizar nuevos presupuestos para 2024 están en curso, pero no proporcionó detalles sobre el cronograma exacto.
Fuentes gubernamentales admiten que la presentación de los Presupuestos será "una cuestión de semanas, más que de días". A pesar de que las negociaciones de la amnistía y los presupuestos han seguido caminos paralelos, el Ministerio de Hacienda insiste en que no están vinculados. La prudencia en la presentación de las cuentas se debe a las demandas distantes de los partidos catalanistas, especialmente Junts y ERC, que buscan mejoras en la financiación para Cataluña.
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha afirmado la "voluntad inequívoca" de los grupos parlamentarios para sacar adelante los Presupuestos, aunque ha aclarado que aún no están "acordados" ni "cerrados". Además, el reloj está en marcha, ya que las cuentas del Estado de 2024 deberían haberse aprobado hace dos meses para su ejecución desde principios de año.
A pesar de tener definidas las líneas principales de los Presupuestos, Hacienda debe cerrar acuerdos con los partidos que apoyan al Gobierno. El tiempo apremia, ya que el proceso parlamentario podría extenderse hasta finales de junio o principios de julio. Si no se logra un acuerdo después de Semana Santa, el Gobierno podría verse obligado a renunciar a las cuentas de 2024 y centrarse en las de 2025.
La urgencia se basa en que, según la liturgia presupuestaria, el Consejo de Ministros fija los objetivos de deuda y déficit en el primer semestre de cada año, marcando el inicio de la elaboración de las cuentas. El plazo para registrar el proyecto de Presupuestos en las Cortes expira el 30 de septiembre, según la Constitución. Un juego político complejo se desarrolla, y el Gobierno se enfrenta a un desafío crucial en su carrera contra el tiempo para establecer los Presupuestos 2024. @mundiario

