El Gobierno aprueba la reducción de la jornada laboral pese al reto del Congreso: ¿qué sigue?
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el anteproyecto de ley que establece la reducción de la jornada laboral máxima legal de 40 a 37,5 horas semanales, sin reducción salarial. La medida, que fue pactada el 20 de diciembre entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CC OO y UGT, marca un paso significativo en la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. Sin embargo, el Gobierno ha reconocido que la iniciativa enfrenta obstáculos en el Congreso y que su aprobación definitiva requerirá intensas negociaciones ante la fragilidad parlamentaria del Ejecutivo de coalición.
Tras el visto bueno del Consejo de Ministros, el anteproyecto será sometido a los informes institucionales preceptivos antes de su llegada al Congreso de los Diputados. En la rueda de prensa posterior a la reunión ministerial, el titular de Economía, Carlos Cuerpo, y la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, admitieron las dificultades para obtener los apoyos necesarios. “Ya tenemos en marcha la negociación parlamentaria, que no va a ser fácil”, reconoció Cuerpo, aunque aseguró que el Ejecutivo hará todo lo posible por alcanzar un consenso.
La fragilidad de la mayoría parlamentaria es un factor clave en el proceso legislativo. Alegría enfatizó que el Gobierno es “consciente” de la complejidad de su situación en la Cámara Baja, en especial ante la postura de Junts, que ha expresado su rechazo a la iniciativa. Las negociaciones con los nacionalistas catalanes son “constantes y complejas”, reconoció la ministra portavoz, sin ofrecer detalles sobre el estado actual del diálogo con esta formación.
Por su parte, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se mostró más optimista y evitó calificar la advertencia de Junts como una amenaza. “Las formaciones políticas no amenazan, dialogan y negocian, y esto es lo que vamos a hacer”, subrayó. En este sentido, Díaz instó al Partido Popular a definir su postura y recordó que su voto en contra de la reforma laboral fue un error político. “La pregunta es si el PP va a repetir ese error o si aprovechará este cambio histórico para reconciliarse con sus votantes, que también quieren la reducción del tiempo de trabajo”, declaró la ministra.
La patronal está en contra del proyecto del Gobierno
El respaldo ciudadano es uno de los principales argumentos del Gobierno para defender la reforma. Según Díaz, la reducción de la jornada laboral es una demanda “ganada en la calle” y ampliamente apoyada por la población, lo que dificultaría su rechazo en el Congreso. Además, la ministra de Trabajo reconoció la particularidad del tejido empresarial catalán, caracterizado por una fuerte presencia de pymes, y aseguró que el Ejecutivo tendrá en cuenta esta realidad en las negociaciones.
A las dificultades parlamentarias se suma la oposición del sector empresarial. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha anunciado que la patronal trasladará a los partidos políticos su postura en contra de la reducción horaria. “Defenderemos nuestras posiciones y haremos llegar nuestras opiniones legítimas a los grupos parlamentarios”, afirmó Garamendi, anticipando una presión considerable en el debate legislativo.
Pese a los desafíos, Yolanda Díaz mantiene una visión positiva sobre el futuro del anteproyecto. “Va a ser un debate parlamentario más sencillo de lo que parece. Aunque complejo, está bien circundado y la fuerza que lo impulsa es la gente, no solo las formaciones políticas”, aseguró.
La ministra reiteró que la reducción de la jornada mejorará la productividad, reducirá el absentismo y democratizará los beneficios empresariales. Con estos argumentos, el Gobierno se prepara para una intensa negociación en el Congreso con el objetivo de convertir esta iniciativa en ley. @mundiario


