¿Por qué el Gobierno alemán no vetaría la extradición de Puigdemont?

La fiscalía regional de Schleswig, en el Estado federado donde fue detenido el expresident de la Generalitat, estudia la euroorden española.

Carles Puigdemont. / El Clarín
Carles Puigdemont. / El Clarín

Aunque la defensa del expresident de la Generalitat Carles Puigdemont esperaba evitar su extradición involucrando políticamente al Ejecutivo para que se mostrara en contra de esa medida, la revista Der Spiegel ha revelado este viernes que el Gobierno alemán no tiene la intención de vetar la decisión de la Justicia al respecto, a pesar de que tiene la facultad para hacerlo. El expresidente catalán permanece preso en la cárcel germana de Neumünster.

Según el diario El País, que cita al semanario, un veto del Gobierno a la extradición de Puigdemont podría ser considerado en el país como una “afrenta jurídico-política hacia los Estados federados”, a los que se han transferido las competencias para autorizar las extradiciones. Así lo han señalado fuentes gubernamentales. La fiscalía regional de Schleswig (Alemania), en el Estado federado donde fue detenido, estudia la euroorden española y propondrá o no su extradición en los próximos días al tribunal superior regional, competente para tomar la decisión definitiva sobre la posible extradición.

Asimismo, Der Spiegel revela que la Fiscalía se ha puesto ya de acuerdo con el Ministerio alemán de Justicia, que no tiene intención de vetar una eventual extradición. El domingo pasado, tras conocerse la detención de Puigdemont en una autopista alemana poco después de haber cruzado la frontera danesa, la ministra de Justicia, Katarina Barley, el ministro de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, el responsable de la Cancillería, Helge Braun, y el secretario de Estado de Interior, Hans Georg Engelke, hablaron por teléfono para analizar las consecuencias de la detención y también adoptar una posición común sobre la actuación del Gobierno en el caso en que la Justicia decidiera la extradición. Los cuatro altos cargos llegaron rápidamente al acuerdo de que en el caso Puigdemont, a pesar de su importancia, no debería haber ninguna “intromisión política”.

El Gobierno alemán se ha visto obligado en varias ruedas de prensa a sostener que el conflicto catalán es un asunto interno de España. “Debe resolverse sobre la base de la Constitución española y en el marco del Estado de Derecho", dijo el miércoles pasado el portavoz de la canciller, Steffen Seibert. La decisión de extraditar a Puigdemont corresponde al Tribunal Superior Regional de Schleswig-Holstein pero la ley alemana también establece que el consentimiento último corresponde al Gobierno. Aun así, el presidente del Parlamento Federal, Wolfgang Schäuble, ha rechazado una injerencia de la política en el proceso de extradición.

Puigdemont, procesado en España por rebelión y malversación de fondos públicos en el marco del proceso secesionista, fue detenido el pasado domingo en el norte de Alemania poco después de cruzar la frontera danesa y enviado a prisión mientras la Fiscalía del estado de Schleswig Holstein estudia la euroorden española. @mundiario

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