Geert Wilders hace girar a los Países Bajos a la extrema derecha

Los sondeos y diversos medios de comunicación adelantaron la victoria del populista y su partido en las elecciones parlamentarias del 22 de noviembre.
Geert Wilders, líder del Partido por la Libertad. / RR SS.
Geert Wilders, líder del Partido por la Libertad. / RR SS.

Rodeado de sus más draconianos dirigentes y seguidores, el Partido por la Libertad (PVV, por sus siglas en neerlandés) ha consumado hoy un golpe al tablero político europeo al convertirse en el primer partido de extrema derecha que sale vencedor en unas elecciones parlamentarias. Eso sí, de los 150 escaños que tiene el Congreso holandés, Geert Wilders, líder del PVV, contará solamente con 35 escaños, menos de la mitad de lo que se necesita para formar mayoría. Según El País le sigue de lejos con 25 representantes Frans Timmelmans, a nombre de la coalición socialdemócrata y ecologista.

"Los votantes han hablado", manifestó Wilders frente a la televisión de su país en declaraciones difundidas por la Deutsche Welle de Alemania. "Igual ahora tenemos que saltar todos nuestras sombras", agregó. Su sueño de gobernar el reino se ve ahora un poco más cerca. Eso sí, aunque sea para ganar simpatías intentó mostrar un tono algo más conciliador hacia aquellos que temen que culmine su radicalización una vez que ha llegado hasta donde estará a partir de ahora. 

Como sea, la formación de gobierno se antoja complicada. De hecho, ningún partido puede presumir que tiene la materia prima suficiente. Unidos a los dos partidos ya mencionados, siguieron en el conteo, según estadísticas compartidas siempre por El País, el Partido Liberal del todavía primer ministro Mark Rutte, quien dejará el cargo tras más de una década, con 24. Todavía más apartado de Wilders aparece Pieter Omtzigt con su Nuevo Contrato Social y sus 20 escaños. Es decir, un parlamento demasiado mestizo para pensar que incluso el ganador del balotaje tenga opciones fáciles ya por no decir reales de formar un Ejecutivo.

Y es que el jefe del PVV, quien jamás ha intentado disimular su desprecio por el islam y que espera reducir, en sus palabras, el tsunami de solicitantes de asilo e inmigrantes, fue notificado con antelación que Omtzigt no estaba dispuesto a extenderle la mano. De momento no oficialmente pero tampoco se antoja que alguno de los otros partidos del tablero muevan ficha para aliarse con el canado candidato. Si Wilders quiere echar raíces en el Gobierno tendrá que picar piedra, mucha piedra.

El país había sido convocado a elecciones en verano luego de que el nuevo proyecto gubernamental de Rutte fracasara tras apenas 18 meses de su concepción. El motivo fue principalmente la disputa irresoluble por las políticas migratorias de La Haya, menciona la Deutsche Welle. De hecho, el todavía gobernante anunció también su retiro de toda actividad política, aunque con el panorama que ha quedado en el espectro tras esta victoria del PVV tendrá que quedarse por buen tiempo más hasta que se encuentre una fórmula de formar un relevo apropiado. @mundiario

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