Feijóo solicita a Vox que dé sus votos para poder gobernar sin prometer nada a cambio

El líder popular quiere los votos de la extrema derecha gratis, algo que Santiago Abascal se ha negado a hacer hasta la fecha. A juicio de Feijóo, ceder es necesario para "derogar el sanchismo".
Santiago Abascal, líder de Vox, y Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP. / RR SS
Santiago Abascal, líder de Vox; y Alberto Nuñez Feijóó, líder de PP. / RR SS.

Alberto Nuñez Feijóo quiere que Vox entregue gratis sus votos, que se traducen en todo su poder territorial. El tablero político ha quedado revuelto luego de las elecciones autonómias y municipales del 28-M donde la izquierda perdió territorio, ahora en muchos casos en manos del PP. Esto empujó a que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a adelantar las elecciones para el próximo 23 de julio.

Ahora, el líder popular es consciente de que necesita de los votos conseguidos por la extrema derecha para poder llegar a gobernar. Feijóo ha sido uno de los mayores críticos del Gobierno de coalición presentado por Sánchez, el cual le ha permitido gobernar en los últimos cinco años, por lo tanto, es obvio que no quiere repetir esa fórmula, en especial con un partido de la ultraderecha que puede alejar a sus votantes más fieles y molestar a muchos de los líderes territoriales. 

Pero el líder popular también es consciente de que si Vox quiere entrar en los gobiernos de las cinco comunidades autónomas y la treintena de capitales de provincia y grandes ciudades que el PP ganó en las últimas elecciones, debe ceder de alguna manera.

Durante este jueves, Feijóo optó por la vía de la presión tras varios días generando expectativa sobre qué haría con su aliado más incómodo. Como medio de presión, el expresidente de la Junta de Galicia ha utilizado la necesidad de la derecha de sacar a los socialistas del Gobierno: “Si esa fuerza [refiriéndose a Vox] quiere derogar el sanchismo, está en disposición de facilitarlo”, afirmó durante una entrevista con Ana Rosa Quintana en Telecinco.

Feijóo ha dejado entrever que no es su idea tener entre su hipótetico Gobierno a los ultras, pero confirmó que estaría dispuesto a alcanzar un acuerdo con Santiago Abascal. El partido ha evitado visualizar cualquier acuerdo con Vox antes del 23-J para no perturbar las expectativas electorales de Feijóo. 

El pulso finalmente comenzó con Feijóo pidiendo a Vox que les permitan gobernar, haciendo alución al interés de los ultras de conseguir sillas en los gobiernos. “Si lo que pretende es una cuota de poder con consejerías o ministerios, eso es otra cosa. Pero que lo digan. Yo espero que no se interrumpa el camino y si en Valencia en Baleares ha ganado el PP, que nadie interrumpa lo que ha ganado en las urnas”, indicó el líder popular.

Feijóo defiende la idea de que gobierne la lista más votada, pese a que esto implique dejar caer el Gobierno de Extremadura, donde el PP empató en escaños con el PSOE, pero con los socialistas arriba en los votos. El líder popular recalca que los socialistas han manifestado su intención de jamás gobernar con la derecha, por tanto, permite al PP "hablar con los demás”.

Por el lado del Vox, insisten en que el PP se siente a negociar. El portavoz parlamentario de la extrema derecha, Iván Espinosa de los Monteros, ya indicó que no había intención de regalar sus votos. “En aquellos sitios donde el PP necesite los votos de Vox, tendrá que respetar a los votantes de Vox. Le vamos a pedir que se sienten a negociar. Porque no tienen mayoría absoluta en casi ningún sitio. Volvemos a tender la mano para formar Gobiernos en aquellos sitios donde Vox está en posición de formar Gobiernos con el PP”, manifestó. 

Igualmente, el jefe de la oposición descartó que quiera a Abascal como vicepresidente, como fue la fórmula acordada entre Sánchez y el entones secretario general de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. La intención de Feijóo es gobernar en solitario pero reconoce que tendrá que hablar con Abascal en un futuro próximo “Yo no tengo ningún inconveniente en hablar con todo el mundo. La relación con Santiago Abascal es de absoluta cordialidad, pero tenemos un proyecto político distinto. Es que tenemos que hacer reformas, que necesitan mucho refrendo electoral”, justificó. 

Yo no tengo que dar ninguna explicación al PSOE sobre ningún acuerdo de investidura siempre que sean constitucionalistas”, continuó el líder popular, tachando a los socialistas de inconstitucionales: “Sería bueno tener un PSOE constitucionalista, pero lamentablemente no lo es”. Además, llegó a sugerir que Sánchez debía retirarse de las elecciones: “Si a mí me pasa lo que le pasó al señor Sánchez en autonómicas y municipales, mi respuesta sería no presentarme a las generales. El PSOE sabrá lo que tiene que hacer”.

El líder del PP no oculta que se ve en La Moncloa tras la victoria popular el pasado 28-M. Ya trabaja en un documento con las reformas que abordará en sus primeros 100 días de Gobierno en caso de que alcance el poder. Su foco está fijado en "derogar el sanchismo”, es decir, muchas de las políticas progresistas implementadas por Sánchez. En su entrevista, Feijóo reconoció que su tarea pendiente es aprender inglés, pese a que lleva más de un año siendo el jefe de los populares: "Mi problema no es el gallego o el castellano, es el inglés. Tenía ya el profesor a partir del lunes pasado y resulta que ahora me convocan elecciones”, manifestó. @mundiario

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