Feijóo maniobra para forzar elecciones si un Gobierno no logra aprobar los Presupuestos
El inicio del curso político ha vuelto a situar a los Presupuestos Generales del Estado en el centro del debate. Mientras el Ejecutivo de Pedro Sánchez insiste en su intención de sacar adelante las cuentas públicas de 2026, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha endurecido su ofensiva y ha anunciado una propuesta legislativa destinada a limitar la continuidad de un Gobierno que encadene sucesivas prórrogas presupuestarias.
Desde Aranjuez, donde reunió a la dirección nacional del PP, Feijóo calificó la práctica de gobernar con presupuestos prorrogados como “despotismo presupuestario” y defendió que, en democracia, la incapacidad de sacar adelante unas cuentas debe traducirse en una convocatoria electoral. En ese sentido, el dirigente popular avanzó que su partido prepara una reforma legal que obligue a disolver las Cortes y llamar a las urnas si un Ejecutivo acumula dos prórrogas consecutivas.
La propuesta se centraría únicamente en los Presupuestos Generales del Estado, dejando fuera los autonómicos, donde algunos gobiernos—incluidos varios del PP— también han afrontado bloqueos parlamentarios. En este punto, Génova subraya que el objetivo de la iniciativa es poner el foco en la situación de Sánchez, que se encamina hacia su tercera prórroga consecutiva, un escenario inédito en democracia.
Sin embargo, el propio PP reconoce que la reforma podría requerir cambios de gran calado, incluso en la Constitución, algo complejo por la necesidad de mayorías cualificadas. El simple anuncio de la medida refuerza, en todo caso, la estrategia de los populares de señalar la fragilidad parlamentaria del Ejecutivo y presentarse como alternativa de estabilidad.
El rechazo a los pactos de Sánchez
El planteamiento de Feijóo llega acompañado de un rechazo frontal a la oferta de pacto de Estado lanzada por Sánchez frente a la emergencia climática. El líder del PP acusó al presidente de “carecer de credibilidad” y de utilizar compromisos de gran alcance como gestos vacíos de contenido. El choque entre ambos líderes confirma que el curso político se desarrollará en un clima de confrontación permanente, sin espacios visibles para acuerdos transversales.
El anuncio de la reforma legal forma parte de un Plan de Regeneración Institucional que el PP irá desplegando en los próximos meses. Según adelantó Feijóo, dicho plan incluirá la derogación o modificación de un centenar de leyes impulsadas bajo el actual Gobierno. Además, los populares planean reforzar su discurso en dos ámbitos de fuerte competencia con Vox: la inmigración y la política agraria.
Feijóo ha endurecido notablemente su retórica en materia migratoria, empleando expresiones como “descontrol” y “defensa de las fronteras”, un terreno en el que el PP busca equiparar su presencia en el bloque conservador y, a la vez, evitar la fuga de votantes hacia la extrema derecha. Del mismo modo, en el ámbito rural, los populares prometen una defensa férrea del campo y mayor flexibilidad frente a las políticas medioambientales europeas.
Entre la presión parlamentaria y la batalla electoral
La ofensiva de Feijóo pretende desgastar al Ejecutivo en un momento en el que el Gobierno afronta un panorama incierto para aprobar las nuevas cuentas. Aunque la vicepresidenta segunda María Jesús Montero iniciará la ronda de contactos para intentar amarrar apoyos, las tensiones con Junts, ERC y Podemos dibujan un escenario de negociación arduo.
El líder del PP, consciente de ese bloqueo, busca marcar la agenda y anticiparse a Sánchez. Su propuesta de vincular la estabilidad presupuestaria a la continuidad del Gobierno refuerza el mensaje de que, sin capacidad para aprobar las cuentas, el Ejecutivo debería devolver la voz a los ciudadanos.
La iniciativa de Feijóo no solo introduce un debate jurídico sobre la viabilidad de modificar la normativa presupuestaria o incluso la Constitución, sino que, sobre todo, reabre la discusión política sobre la estabilidad institucional y la legitimidad de gobernar mediante prórrogas. @mundiario





