David Sánchez en el banquillo: claves de la causa que alcanza al hermano del presidente del Gobierno

Los cuatro magistrados de la Audiencia de Badajoz avalan la decisión de la instructora Biedma de mandar a juicio al músico David Sánchez, al líder del PSOE de Extremadura y otras nueve personas.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España. / RR SS.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España. / RR SS.

La Audiencia Provincial de Badajoz ha confirmado que existen indicios suficientes para sentar en el banquillo a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias. La decisión, adoptada tras rechazar los recursos de la defensa y de otros procesados, abre la puerta a un juicio con importantes implicaciones políticas y judiciales.

El caso se remonta a 2017, cuando Sánchez fue contratado por la Diputación de Badajoz en un puesto creado a medida, según sospechan los magistrados. La plaza de coordinador de los Conservatorios de Música se diseñó en circunstancias poco habituales: primero planteada como cargo de menor rango, acabó transformada en un puesto de alta dirección con un coste anual de 123.000 euros. Las pesquisas sostienen que la convocatoria se publicó coincidiendo con la búsqueda de empleo del hermano del presidente y apenas semanas después de que Pedro Sánchez recuperase el liderazgo del PSOE.

La causa comenzó tras una denuncia de Manos Limpias basada en recortes de prensa. Aunque parte de las acusaciones iniciales se revelaron falsas —como la supuesta existencia de un patrimonio millonario de David Sánchez en acciones del BBVA—, la instrucción de la jueza Beatriz Biedma fue mucho más allá. Los miles de correos electrónicos intervenidos por la Guardia Civil a responsables de la Diputación se convirtieron en la pieza clave para sostener la acusación de que la plaza fue diseñada para un beneficiario concreto.

La Audiencia Provincial subraya además la posible influencia indirecta de Pedro Sánchez. Los magistrados descartan que la dimisión temporal del líder socialista a la secretaría general del PSOE en octubre de 2016 reduzca su capacidad de presión política, pues “precisamente en ese mes de octubre, es cuando se propone la creación del puesto, siendo hasta ese preciso momento (Pedro Sánchez) secretario general el mismo, trascurriendo solo siete meses hasta la revalidación de nuevo el mes de mayo de 2017 como aquel en que se inicia el proceso de nombramiento de su hermano para el cargo creado anteriormente”.

Testigos y episodios controvertidos

Durante la investigación apareció un testigo sorpresa: el propietario de un apartamento en Badajoz que aseguró que David Sánchez buscaba alquiler en la ciudad justo antes de que se celebrara la entrevista para el puesto, lo que reforzaría la sospecha de que conocía de antemano su adjudicación.

La instrucción también descubrió una relación personal con un trabajador de La Moncloa, Luis Carrero, que años después obtuvo un cargo en la Diputación. Aunque el hermano del presidente negó haber intervenido en esa contratación, la proximidad entre ambos alimenta su vinculación en el sumario.

La causa no ha estado exenta de episodios polémicos. El líder del PSOE extremeño, Miguel Ángel Gallardo, también procesado, intentó acogerse al aforamiento tras incorporarse como diputado en la Asamblea de Extremadura. El Tribunal Superior de Justicia de la comunidad autónoma consideró esa maniobra un “fraude de ley” y devolvió el caso a la jueza instructora.

El calendario del juicio

Fuentes jurídicas estiman que el juicio podría celebrarse en un plazo de entre cinco y ocho meses. Será un proceso de envergadura: más de diez acusados, abundante documentación y numerosos testigos.

Sánchez ha defendido públicamente la inocencia de su hermano, denunciando una estrategia de “pena de telediario” impulsada por asociaciones de ultraderecha y amplificada por determinados sectores judiciales. Sin embargo, el hecho de que hasta siete jueces de dos órganos distintos hayan avalado la instrucción refuerza el peso del caso en términos jurídicos.

Más allá del desenlace, el proceso contra David Sánchez se ha convertido en un nuevo frente que tensiona al Gobierno y ofrece munición política a la oposición. La investigación no solo afecta a la reputación de la familia del presidente, sino que pone en primer plano los límites entre poder político, justicia y opinión pública. @mundiario

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