Algo se mueve entre Estados Unidos y Cuba, si bien no hay grandes resultados

Desde que Obama asumió la presidencia, ha tratado de mejorar los lazos con Cuba, relajando las restricciones de viaje y reconociendo las medidas de La Habana para liberalizar la economía.

Barack Obama saluda a Raúl Castro. / TV
Barack Obama saluda a Raúl Castro. / TV

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el nuevo líder cubano, Raúl Castro, se saludaron brevemente el martes al encontrarse en el funeral de Estado del presidente sudafricano Nelson Mandela, y el encuentro generó titulares a nivel mundial, y expresiones de rechazo en el sur de Florida (EE UU), donde residen millones de cubanos exiliados. Raúl Castro dijo a la estación de radio colombiana FM Colombia que era “normal”. “Somos personas civilizadas”, explicó. Pero lo cierto es que Estados Unidos y Cuba no mantienen relaciones diplomáticas desde 1960 y que esta es la segunda vez -que se sepa- en que los gobernantes de ambos países se dan la mano. ¿Diez segundos para la historia?

Todo sucedió cuando Obama subia los escalones del FNB Stadium en Soweto, donde tuvo lugar la ceremonia por Mandela. En ese instante se topó con Castro, que estaba de pie junto a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Los dos hombres sonrieron, se dieron la mano e intercambiaron unas palabras.

“Hubiera sido muy interesante que un lector de labios pudiera descifrar lo que Raúl estaba diciéndole a Obama”, dijo al Nuevo Herald de Miami Francisco Hernández, el presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana. “Aparte de eso, no creo que fuera realmente nada significativo”, añadió.

Según este importante diario de Florida, el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba incluye una mayor cooperación en la interdicción de drogas, los rescates en alta mar y la planificación para los casos de derrame de petróleo. Pero porque Obama y Castro se den la mano, el embargo no se va a terminar mañana, explicó un alto funcionario.

¿Algo histórico?
Para Casa Blanca, el encuentro no había sido planificado, y no fue más allá de un “intercambio de saludos”. Obama pasó a estrechar la mano de docenas de otros jefes de Estado en la ceremonia, la cual atrajo a más de 90 mandatarios de todo el mundo. Sin embargo, el periódico británico The Telegraph lo consideró “histórico”, y el ex presidente Jimmy Carter dijo al canal de noticias CNN que había sido “algo significativo”, y que él esperaba que fuera “un presagio del futuro”.
En una columna en el website Cubano1erPlano.com, el analista Jorge Gómez Barata, radicado en La Habana, dijo que Mandela estaba mediando desde el más allá. Para conseguir que los mandatarios de estas dos naciones históricamente en pugna se encontraran en un mismo escenario, escribió Gómez, “fue algo que solo un estadista excepcionalmente sabio como Mandela podía lograr”. Lo cierto es que, desde que Obama asumió la presidencia en 2009, ha estado tratando de mejorar los lazos con Cuba, relajando las restricciones de viaje y reconociendo las medidas de La Habana para liberalizar su economía.

 

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