Crece la polémica por los actos de la muerte de Franco organizados por el Gobierno
A pocas horas de que el Ministerio de Memoria Democrática inaugure los eventos conmemorativos por el 50º aniversario de la muerte de Francisco Franco, la controversia política en torno a esta efeméride alcanza nuevos niveles de tensión. La oposición, encabezada por el Partido Popular (PP) y Vox, ha rechazado participar en los actos, uniéndose a un manifiesto suscrito por más de 80 intelectuales y figuras públicas que critican duramente la iniciativa del Gobierno de Pedro Sánchez.
El manifiesto, titulado Contra Franco. La Constitución es la única celebración posible, acusa al Ejecutivo de promover un “planteamiento guerracivilista” con los más de 100 eventos programados bajo el lema 50 años de libertad. Entre los firmantes destacan políticos como la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre y la tercera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, junto a intelectuales y periodistas como Fernando Savater, Andrés Trapiello y Federico Jiménez Losantos.
En el texto, los firmantes denuncian que la celebración es un “subterfugio” y critican lo que consideran una manipulación de la memoria histórica. “Ni la libertad empezó en España hace cincuenta años ni desenterrar el espectro de Franco logrará dividir a los españoles en dos bandos, como es su propósito”, señala el documento, que también hace referencia al “prolongado fracaso de la oposición para acabar con un dictador decrépito y sanguinario que murió en la cama y la soledad y sacrificio de los pocos y heroicos luchadores que lo combatieron”.
El evento inaugural tendrá lugar este miércoles en el Museo Reina Sofía de Madrid y estará presidido por Pedro Sánchez, quien anunciará el resto de actividades previstas para 2025. Desde el Ejecutivo, los actos han sido presentados como una oportunidad para celebrar los avances democráticos y la reconciliación nacional desde la muerte del dictador en 1975. Sin embargo, para los críticos, estas iniciativas representan un intento de “manipulación histórica” que revive heridas del pasado.
El manifiesto también acusa al presidente del Ejecutivo de recurrir a la memoria histórica como una estrategia política. “Sus siete años de Gobierno han sido los de la corrupción política e institucional más grave de nuestra democracia. A ella ha sumado ahora la mistificación histórica y su miserable recurrencia a la Guerra Civil y a la ‘memoria histórica’, consistente en olvidar lo que no le aprovecha y recordar únicamente lo que le conviene. A un tiempo muro y cortina de humo”.
Una plataforma de reivindicación constitucional
El documento ha sido impulsado por la plataforma cívica Libres e Iguales, que defiende la Constitución de 1978 como el principal símbolo de la reconciliación en España. “La inmensa mayoría de los españoles decidió dejar atrás una guerra y una dictadura en la que no pocas víctimas también fueron victimarios. La Constitución de 1978 es la única fecha de celebración posible y deseable”, afirman.
Además, los firmantes critican la falta de un enfoque inclusivo en la reparación histórica. “Sin memoria no hay justicia y sin olvido no hay paz. Reparar solo a unas víctimas es despertar agravios en otras. La memoria es personal e intransferible, y la verdad es una tarea común”, destacan en el manifiesto.
El centenario de la muerte de Franco llega en un momento político polarizado, con el Gobierno defendiendo su agenda de memoria histórica mientras enfrenta fuertes críticas de la oposición y diversos sectores de la sociedad. Vox, por su parte, ha calificado los actos como una “campaña de propaganda ideológica”, mientras que el PP considera que estas iniciativas solo buscan “reabrir heridas cerradas por la Constitución”.
Por otro lado, el rechazo a la conmemoración no se limita al ámbito político. Intelectuales como Félix de Azúa, Albert Boadella y Rafael Latorre también han manifestado su desacuerdo con lo que consideran una estrategia para "promover el encono civil". El texto finaliza con un llamamiento a boicotear estos actos: “Los españoles ya estamos reconciliados. No necesitamos recordar a Franco para celebrar la libertad”.
La polémica en torno a estas conmemoraciones promete continuar en los próximos meses, marcando un año 2025 que se perfila como clave en el debate sobre la memoria histórica y su papel en la política española contemporánea. @mundiario



