Compromís al borde de la fractura: la crisis con Sumar destapa una profunda división interna
La crisis política que atraviesa Compromís ha dejado de ser un simple desacuerdo con Sumar para convertirse en una batalla interna de calado entre las dos almas de la coalición valenciana. El detonante inmediato fue el desacuerdo en la comisión de investigación sobre la dana en el Congreso, pero las raíces de la ruptura van mucho más allá: hablan de identidad política, autonomía estratégica y de un creciente malestar con el papel subalterno que muchos en Més-Compromís consideran que están desempeñando dentro del grupo liderado por Yolanda Díaz.
Esa fractura se ha hecho explícita este martes. Las direcciones de Més y de Iniciativa —las dos principales patas de Compromís— se han reunido por separado y han adoptado posiciones divergentes: mientras Més ha acordado impulsar la salida del grupo parlamentario de Sumar, Iniciativa ha ratificado por unanimidad su voluntad de mantenerse y seguir ampliando alianzas progresistas a nivel estatal. La amenaza de ruptura ya no es solo externa, sino interna.
El conflicto se intensificó el viernes, cuando Sumar rechazó la inclusión de Pedro Sánchez como compareciente en la comisión sobre la dana, una propuesta que Compromís venía reclamando desde hace meses. La negativa del grupo parlamentario, donde confluyen fuerzas como Izquierda Unida (IU) o los Comunes que también forman parte del Ejecutivo, encendió las alarmas en Valencia. Para Més-Compromís, se trató de una humillación política que ilustra el escaso peso que tienen sus diputados en las decisiones del grupo. Para Iniciativa, fue un desencuentro gestionable que no justifica dinamitar la alianza.
La dirigente de Més, Amparo Piquer, y el veterano líder Joan Baldoví no han dudado en calificar el momento como “punto de inflexión” y abrir la puerta a pasar al Grupo Mixto. Aun así, insisten en que su voluntad es mantener la estabilidad del Gobierno de coalición y seguir apoyando medidas progresistas desde fuera del paraguas de Sumar, lo que anticipa un posible modelo de “independencia constructiva”.
El futuro de Sumar sin otro de sus socios
Iniciativa, por su parte, liderada antaño por Mónica Oltra, prefiere un enfoque más integrador. Con 31 votos a favor, su ejecutiva ha apostado por seguir dentro de Sumar y construir una mayoría progresista que pueda frenar al PP de Carlos Mazón en la Comunidad Valenciana. Desde esta visión, lo ocurrido en la comisión sobre la dana es motivo de reflexión, pero no de ruptura.
La escisión —si se consuma— tendría consecuencias significativas para la debilitada Sumar, que ya sufrió la salida de Podemos a finales de 2023. La marcha de Compromís —aunque sea parcial— profundizaría su crisis de identidad y debilitaría su discurso de “frente amplio progresista”, una idea cada vez más cuestionada por sus propias bases.
En este contexto, Àgueda Micó, diputada de Compromís en el Congreso y protagonista del desencuentro en la comisión, se ausentó este martes de la reunión ordinaria del grupo parlamentario, un gesto que no ha pasado desapercibido y que refleja el nivel de tensión existente. Desde Sumar, la portavoz Verónica Barbero ha apelado al diálogo como única vía para evitar la fractura definitiva, pero las señales son claras: el desencanto valencianista con el proyecto de Díaz es profundo y estructural.
Lo que está en juego no es solo una cuestión de nombres en una lista parlamentaria, sino el modelo de relación entre las fuerzas periféricas y los proyectos de ámbito estatal. Compromís, una coalición forjada en la defensa de los intereses valencianos desde una visión progresista y plural, se enfrenta ahora al dilema de cómo seguir siendo relevante sin diluir su voz. Més apuesta por recuperar soberanía política, Iniciativa por mantener alianzas. Pero en ambos casos, la pregunta clave sigue sin respuesta: ¿puede Compromís seguir siendo un actor central en Madrid sin perder su influencia valenciana?
La próxima reunión de la ejecutiva de Compromís será decisiva. Pero pase lo que pase, la crisis ha dejado una lección evidente: la alianza con Sumar no solo no ha reforzado al valencianismo político, sino que lo ha obligado a replantearse su estrategia, su liderazgo y, en última instancia, su unidad. @mundiario


