La UE se divide por Irán: el PP europeo acusa a Sánchez de usar el conflicto con fines políticos
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán no solo altera el equilibrio estratégico en Oriente Próximo, sino que también ha generado fricciones políticas dentro de la Unión Europea. En Bruselas y Estrasburgo, el debate sobre cómo posicionarse ante el conflicto ha derivado en un enfrentamiento político entre el Gobierno de España y del Partido Popular Europeo.
El episodio más reciente lo protagonizó Manfred Weber, presidente del PPE, quien acusó directamente al jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, de utilizar el debate internacional con fines políticos internos. Las declaraciones reflejan una tensión que trasciende el conflicto militar y apunta a diferencias estratégicas dentro del proyecto europeo.
Durante una rueda de prensa en Estrasburgo, Weber cuestionó la posición del Gobierno español en el debate europeo sobre la guerra. Según el dirigente alemán, la actitud de Madrid responde más a una lógica política doméstica que a la búsqueda de una posición común europea.
El líder conservador afirmó que “España es una parte importante del mercado único” y subrayó que la Unión Europea negocia con Estados Unidos de forma conjunta. No obstante, añadió que “y lo hacemos por los trabajadores españoles, por la industria española, no en favor del Gobierno de Sánchez que obviamente está usando este debate que tenemos ahora a nivel internacional para su perfil político”.
En su intervención, Weber vinculó esta actitud con la posición que el Gobierno español mantuvo en la última cumbre de la OTAN, donde Sánchez rechazó aumentar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB. Según el dirigente europeo, “y volvemos a verlo en esta cuestión en la que no está contribuyendo a un sentido común europeo más amplio, está tratando de provocar debates. Veremos cómo avanza esto”.
El Gobierno español responde defendiendo el orden internacional
Las críticas del líder del PPE se producen en un contexto donde el Gobierno español ha mostrado reticencias a algunas de las prioridades políticas impulsadas por varios socios europeos. Esa distancia quedó reflejada en una reunión organizada por el canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra italiana Giorgia Meloni para coordinar posiciones en asuntos económicos clave.
A ese encuentro acudieron diecinueve países europeos, entre ellos Francia, pero España fue la única gran economía que no participó. Desde el Gobierno español se criticó aquella reunión al considerar que podía debilitar los valores institucionales de la Unión.
El episodio refleja un debate más amplio dentro del bloque europeo: hasta qué punto la Unión debe mantener una posición homogénea en política exterior o permitir interpretaciones nacionales sobre conflictos internacionales.
Desde Madrid, la respuesta ha llegado a través del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien defendió la postura del Ejecutivo ante las críticas procedentes de Bruselas.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Albares afirmó: “la alternativa al orden internacional es el desorden”. En su intervención añadió que “uno tiene que optar entre el derecho o la fuerza, o la paz o el uso de la guerra como instrumento de política exterior, el progreso o una involución histórica”.
El jefe de la diplomacia española insistió en que la política exterior de España se basa en el multilateralismo y en la defensa de las normas internacionales que regulan las relaciones entre Estados.
🎙️ El ministro Albares responde a Von der Leyen
— Cadena SER (@La_SER) March 10, 2026
‼️ "Europa tiene que defender el orden internacional porque la alternativa es el desorden. Uno tiene que optar: o el derecho o la alternativa, que es la fuerza"https://t.co/oAjAoQKoxP pic.twitter.com/ZZXexiMJ8K
Diferencias también con la Comisión Europea
La tensión no se limita al debate con el PPE. El Gobierno español también ha marcado distancias con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, por su posicionamiento cercano a Washington en el conflicto con Irán.
Desde el Ejecutivo español se ha señalado que la Unión Europea debe actuar como garante de un sistema internacional basado en reglas. En este sentido, Albares indicó que Madrid se siente más alineado con la postura del presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien ha defendido la necesidad de preservar un orden internacional basado en normas.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, la guerra ha provocado ya miles de víctimas y cientos de miles de desplazados, además de una subida significativa en los precios de los combustibles debido a la incertidumbre en el suministro energético.
En paralelo, el Ejecutivo español trabaja en un plan de respuesta económica destinado a mitigar el impacto del conflicto tanto en empresas como en hogares.
La controversia política generada en Bruselas muestra que la guerra en Irán se ha convertido también en un factor de tensión dentro de la Unión Europea. Más allá de las operaciones militares en Oriente Próximo, el conflicto ha reabierto debates sobre el papel de Europa en la política internacional, la relación con Estados Unidos y el equilibrio entre intereses nacionales y estrategias comunes. @mundiario


