Azcón declara como “inhabilitada” a Alegría en el último debate a ocho en Aragón

El presidente del PP aragonés opta por lanzar una ofensiva contra la exministra socialista al tiempo que entra al trapo con un cara a cara de alto voltaje con el candidato de Vox, mientras las izquierdas cargan contra las derechas y los regionalistas apelan al voto útil.
Marta Abengochea (IU-Sumar), Tomás Guitarte (Teruel Existe), Alejandro Nolasco (Vox), Jorge Azcón (PP), Pilar Alegría (PSOE), Jorge Pueyo (Chunta Aragonesista), María Goikoetxea (Podemos-Alianza Verde) y Alberto Izquierdo (PAR). / AragonTV
Marta Abengochea (IU-Sumar), Tomás Guitarte (Teruel Existe), Alejandro Nolasco (Vox), Jorge Azcón (PP), Pilar Alegría (PSOE), Jorge Pueyo (Chunta Aragonesista), María Goikoetxea (Podemos-Alianza Verde) y Alberto Izquierdo (PAR). / AragonTV

El formato del debate a ocho en Aragón TV volvió a mostrar sus límites para el contraste sosegado de programas, pero funcionó como escaparate de las tensiones estratégicas de la campaña. Lejos de adoptar un perfil institucional propio de un presidente que encabeza las encuestas, el barón popular Jorge Azcón optó por una ofensiva frontal contra la candidata socialista, consciente de que la última semana es decisiva para movilizar electores indecisos y consolidar mayorías.

La acusación más contundente —que la exministra Pilar Alegría estaría “inhabilitada para ser presidenta”— no fue casual ni retórica aislada. Azcón la sustentó en dos pilares: el apoyo sin fisuras de la candidata al nuevo sistema de financiación autonómica pactado con ERC y el impacto político de los casos de corrupción que cercan al entorno del Gobierno central, con énfasis en los de acoso sexual que afloraron en el PSOE y que afectan al ex alto cargo de La Moncloa, Francisco Salazar, con quien la exportavoz del Ejecutivo de Pedro Sánchez fue fotografiada en una comida después de conocerse las acusaciones. Con ello, el candidato popular buscó situar el debate más allá de la gestión autonómica y vincular la alternativa socialista a decisiones y escándalos de ámbito estatal.

La financiación volvió a ser uno de los asuntos más repetidos de la noche. Azcón acusó a Alegría de “mentir” al presentar a Aragón como beneficiaria del nuevo modelo y citó estudios que sitúan a la comunidad entre las peor financiadas si se consolida el acuerdo con los republicanos catalanes. El PP intenta fijar la idea de que el PSOE prioriza sus pactos en Madrid frente a los intereses aragoneses.

Alegría replicó recordando precedentes históricos de acuerdos del PP con el nacionalismo catalán y puso en aprietos al presidente autonómico al preguntarle su ha impulsado instrumentos bilaterales para defender la financiación de Aragón, un extremo que el barón popular intentó dejar pasar. Pero su respuesta fue, en buena medida, defensiva, centrada también en cuestionar las formas de Azcón más que en neutralizar el marco político que este intentaba imponer.

Derecha enfrentada y competencia por el electorado

El segundo gran vector del ataque popular fue la corrupción. Azcón mencionó el caso Ábalos, la imputación de Begoña Gómez o el juicio al hermano de Pedro Sánchez, extendiendo la sombra de esas causas al proyecto político de Alegría. La candidata socialista respondió señalando que ese tipo de alusiones demostraban una falta de comportamiento institucional, pero evitó entrar en un intercambio detallado sobre unos asuntos que siguen marcando la agenda nacional.

Este cruce evidenció un endurecimiento del tono respecto a debates anteriores. Azcón, que había tratado de proyectar una imagen más presidencialista en citas previas, optó ahora por una estrategia más agresiva, orientada a captar voto útil tanto del PSOE como de Vox.

El debate también dejó escenas poco habituales entre el PP y Vox. El choque directo entre Azcón y Alejandro Nolasco, con reproches personales incluidos, rompió el guion de contención que ambos habían seguido hasta ahora. Aunque ninguno cerró la puerta a futuros acuerdos, el intercambio mostró la competencia real por el voto conservador, especialmente en el medio rural, donde cuestiones como el trasvase del Ebro o la política agraria son determinantes.

Azcón trató de presentarse como garante de una posición clara contra el trasvase, diferenciándose de Vox y acusándolo de incoherencia. Al mismo tiempo, el presidente recordó que gobernó con Nolasco hasta la ruptura del Ejecutivo, subrayando una relación que, de producirse un pacto tras el 8 de febrero, volvería previsiblemente a ser objeto de crítica.

El resto del tablero: izquierda y regionalismo

Mientras PP y PSOE concentraban el foco, las fuerzas de izquierdas y regionalistas mantuvieron una estrategia más coral. Chunta Aragonesista, Podemos-Alianza Verde, IU-Movimiento Sumar y Teruel Existe coincidieron en cuestionar el modelo económico defendido por Azcón, especialmente en relación con las inversiones extranjeras, el uso del agua y el papel de Aragón como territorio proveedor de recursos.

El regionalismo insistió en marcar distancia respecto a “Madrid”, mientras que las izquierdas evitaron enfrentarse entre sí, conscientes de que la fragmentación del espacio progresista penaliza en un escenario ya dividido en tres papeletas, sin contar con la del PSOE. En ese contexto, el debate reforzó la idea de bloques y la llamada a concentrar el voto para no quedar fuera del reparto de escaños.

Más que cambiar posiciones, el debate a ocho sirvió para ordenar la recta final de la campaña. Azcón logró situar a Pilar Alegría en el centro de la crítica, vinculándola a la financiación autonómica y a la corrupción del PSOE, y reforzó su apelación al voto útil como dique frente a la izquierda y como opción de estabilidad frente a Vox.

Alegría, por su parte, insistió en centrar las elecciones en el futuro de Aragón y en los servicios públicos, pero tuvo dificultades para sacudirse un marco que la conecta con las tensiones nacionales. A seis días de las urnas, el debate dejó una conclusión clara: en Aragón, la campaña se ha nacionalizado y la pugna por el voto útil se ha convertido en el principal campo de batalla político. @mundiario

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